Después de tres años, la Provincia decidió rescindir el contrato con la empresa que construyó el 90% del edificio del Jardín Nº 918 del Barrio Villa Aurora, y paró las tareas por falta de pago. Ahora, el Consejo Escolar asumirá la conclusión de la obra, que planea habilitar, como plazo máximo, en marzo del año próximo.
Los problemas en el avance del moderno edificio propio del servicio Inicial no son nuevos. La construcción, de vital importancia para la vida social del barrio Villa Aurora, se inició hace 3 años. El Gobierno de la provincia de Buenos Aires había fijado un plazo de 180 días, con una inversión oficial de 695,510 pesos y una licitación ganada por la empresa Aries Obras Civiles, que paralizó las obras por pagos de certificados muy atrasados. Mientras tanto, los chicos de 3, 4 y 5 años asisten a la sede actual, que funciona en una casa de familia alquilada y adaptada, pero que no ofrece las comodidades indispensables, y que al mismo tiempo es reclamada por sus propietarios a la Provincia desde hace tiempo.
En marzo de este año, cuando la sede muestra un avance de obra cercano al 90%, las madres de los nenes del Jardín Nº 918 pidieron la conclusión del edificio. "Nuestros hijos también tienen derecho a una educación digna", reclamaron públicamente entonces. Un mes después, fue el turno de un miembro de la Cooperadora y vecino del sector, Eduardo Dufour, a quien se le consultó sobre qué ocurriría si la empresa constructora, cansada por el retraso en los pagos, optara por rescindir el contrato y abandonar definitivamente la obra. "Bueno, aparentemente, el Consejo Escolar se podría hacer cargo del resto de dinero que estaría faltando, que serían entre 170 y 180 mil pesos, sin contar los intereses. Aparentemente, el dinero estaría. Por lo menos, el presidente Níver Cusato me dijo que si la empresa rescindía el contrato, ellos podían llegar a asumir gran parte del dinero que hace falta para terminar los trabajos", contestó Dufour.
Este lunes, el ministro Oporto confirmó la decisión de que ese contrato que unía a la Provincia con la empresa constructora cayera definitivamente. "Tenemos una nueva licitación. Rescindimos el contrato de la empresa, porque no cumplía, y ahora lo va a terminar el Consejo Escolar, con el dinero que nosotros mandamos, en forma descentralizada", precisó el responsable de la cartera educativa.
La carta documento por la que se rescindiría ese contrato iba a ser enviada ayer martes y la confirmación de esa movida era aguardada con interés en el Consejo Escolar de Olavarría, cuyos responsables deberán aguardar un tiempo prudencial para que la temática ingrese en su órbita de responsabilidades y se pueda asumir el compromiso con fondos descentralizados.
¿Cuál sería el plazo? "Estamos hablando de meses, pero nuestra idea, como éste es un caso especial, es pedir que nos autoricen a hacernos cargo, tanto desde Legales como de la Dirección Provincial de Infraestructura", confirmó ayer Cusato, convencido de que en esa gestión resultarán invalorables las intervenciones de la diputada provincial Alicia Tabarés de González Hueso y el director provincial de Consejos Escolares, Gonzalo Bagú.
¿Y el monto? "Calculamos -dijo Cusato- que se trata de entre 100 y 120 mil pesos para concluir cerca de un 10% del total de la obra pautada", a lo que se sumarían los 30 mil pesos indispensables para completar las instalaciones para el agua, esto es pozo y desagües.
El objetivo del responsable del Consejo Escolar es poder iniciar el próximo ciclo lectivo inaugurando el edificio; si es antes de eso, mucho mejor. "Pero nosotros dependemos de que la Provincia nos autorice e Infraestructura local saque luego los papeles para poder licitar la obra por nuestra cuenta", finalizó.


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