El responsable sería un soldado de EE.UU.; cinco diarios analizaron en conjunto los documentos
PARIS.- Los 251.287 documentos secretos filtrados por el sitio WikiLeaks y difundidos por cinco diarios caben en un pequeño memory stick , pero su contenido es capaz de generar un escándalo mundial sin precedente, especialmente para la diplomacia norteamericana.
La difusión de los informes realizados o enviados por miembros del servicio exterior de Estados Unidos en todo el mundo necesitó también del trabajo conjunto e inédito entre cinco diarios: The New York Times (Estados Unidos), El País (España), The Guardian (Gran Bretaña), Le Monde (Francia) y la revista alemana Der Spiegel .
"Más de 120 periodistas de cinco países estudiaron los telegramas [diplomáticos], compartieron informaciones y expertos. Una cooperación semejante no tiene precedente", indicó el Le Monde .
Los periodistas decidieron qué temas no tratarían de los documentos recibidos hace semanas por WikiLeaks, muchos de los cuales corresponden al período comprendido entre 2004 y marzo de 2010. Además, los diarios elaboraron listas comunes de personas a proteger, especialmente en "países dictatoriales, criminalizados o en guerra", por lo que la identidad de aquellos a los que consideraron "amenazados" fue ocultada.
Las sospechas
El Pentágono sospecha que detrás de las filtraciones a WikiLeaks puede estar el analista de inteligencia Bradley Manning, un soldado norteamericano de 22 años detenido después de una revelación inicial a este mismo sitio.
Las autoridades creen que Manning se conectó a la red altamente protegida y clasificada Secret Internet Protocol Router Network (Siprnet), que provee acceso a correos electrónicos y al sistema de Internet clasificado del Pentágono a los militares que cuenten con la autorización adecuada, de acuerdo con las mismas fuentes.
Según el diario The Guardian , Manning mantuvo una conversación por chat con un compañero hacker, en la que le contó que fue muy fácil acceder y copiar los documentos.
"Yo llegaba con un CD con música con algo como Lady Gaga, luego borraba esa música y copiaba la información", contó Manning.
Además, dijo que tuvo "un acceso sin precedente a las redes clasificadas 14 horas al día, 7 días a la semana durante más de ocho meses". "La información tiene que ser libre. Es de dominio público", añadió el joven.
Aunque nadie sabe con exactitud cuántas personas tienen permiso para acceder a los diferentes niveles de secreto en la información gubernamental norteamericana, se calcula que son más de tres millones.
Para poder llegar a estos sistemas, el personal autorizado necesita disponer de claves y pasar por otras medidas de control, como el acceso físico, para conectarse a sistemas específicos que proveen información clasificada en los niveles más altos.
Al hablar durante una videoconferencia de prensa con periodistas reunidos en Jordania, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, afirmó que las nuevas revelaciones conciernen a "todos los grandes asuntos de cada país del mundo".
Se trata de la tercera filtración masiva de documentos secretos estadounidenses ocurrida este año por WikiLeaks. En junio divulgó cerca de 90.000 informes de Estados Unidos en Irak y el mes pasado publicó miles de documentos sobre la guerra en Afganistán.
Agencias EFE, ANSA y AFP
EL PACTO DE LOS MEDIOS INVOLUCRADOS THE GUARDIAN
Gran Bretaña
El diario británico de centroizquierda reconoció en su edición online que coordinó con las otras cuatro publicaciones que accedieron a los cables (The New York Times, El País, Le Monde y Der Spiegel) la protección de identidades para no poner en peligro la vida de inocentes.
THE NEW YORK TIMES
Estados Unidos
En un delicado trabajo de seguridad, The New York Times eliminó de los cables publicados ayer los nombres de las personas que hablaron de manera confidencial con diplomáticos. Tambi??n tachó párrafos o cables enteros para no comprometer los esfuerzos de la inteligencia norteamericana.
EL PAÍS
España
El diario español no publicará todo el material. Unicamente aquellos papeles que considera que no representan una amenaza para la seguridad de personas o de países. "Garantizar la seguridad de las fuentes es fundamental", dijo Javier Moreno, director de El País.

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