Fierros cordobeses brasildependientes

Más del 70% de las exportaciones industriales cordobesas tiene como destino Brasil. El grueso de esos envíos son vehículos y autopartes.
Los industriales cordobeses están pasando por un ataque de estrés. El conflicto comercial con Brasil por la aplicación de licencias no automáticas a la importación de vehículos los llenó de incertidumbre y los puso en alerta. Es que el complejo exportador industrial de Córdoba es cada vez más “brasildependiente”, y si el gigante verdeamarelo se enoja –como sucede ahora– tiembla buena parte de la estructura fabril local.

Según datos de la Agencia ProCórdoba a los que accedió Día a Día, alrededor de tres cuartas partes de las exportaciones industriales cordobesas tiene como destino Brasil. De unos 1.700 millones de dólares en manufacturas industriales exportados desde Córdoba en 2010 (sobre un total despachado al mundo de 8.270 millones), unos 1.300 millones se embarcaron o viajaron por camión a ciudades brasileñas.

Si bien la disputa comercial de estos días está circunscripta a los autos y las autopartes, el temor hoy está instalado en todas las industrias de Córdoba que le venden (o buscan venderle) al gigante sudamericano.

Cada vez más. Las ventas externas cordobesas a Brasil vienen creciendo significativamente en los últimos años. De los 492 millones de dólares exportados desde nuestra provincia a ese destino en 2005, en 2010 se pasó a 1.480 millones. Vale decir, un crecimiento del 200 por ciento.

“Brasil es uno de los principales destino de las exportaciones de Córdoba. En 2010, el 17,9 por ciento de las ventas externas de Córdoba tuvieron como destino el país vecino y desde hace tres años este país encabeza el ranking de destinos de las exportaciones cordobesas, por delante de China”, le señaló a Día a Día María Luz Vera, economista del Ieral de Fundación Mediterránea.

Entre 2007 y 2010, Brasil ganó seis puntos porcentuales de participación en las exportaciones cordobesas totales, por encima del crecimiento de participación a nivel país (2,5 puntos).

Para este año –aunque antes de la pelea por los autos–, las previsiones hablaban de superar las cifras de 2010, e incluso romper la marca histórica de 2008, cuando desde Córdoba le vendimos 1.709 millones de dólares en productos primarios e industriales a nuestros hermanos brasileños.

Casi todo manufacturas. A diferencia de lo que sucede con el resto de los mercados internacionales a los que accede nuestra provincia, Córdoba le vende a Brasil fundamentalmente productos industriales. “Para dar una idea de ello, tengamos en cuenta que 91 de cada 100 dólares que Córdoba exporta a Brasil corresponden a Manufacturas de Origen Industrial (MOI)”, explicó Vera. “Hace sólo tres años –comparó–, esa relación era del 76 por ciento”.

Y los “fierros” que enviamos a Brasil no sólo generan importantes divisas para nuestra provincia; también nos salvan en los momentos difíciles. “Brasil es un mercado importantísimo para Córdoba en términos industriales. Por ejemplo, durante la crisis internacional de 2009, las exportaciones de Córdoba y todo el país cayeron, fundamentalmente las de productos primarios. En cambio, las compras brasileñas de productos cordobeses bajaron muy poco y ayudaron en esa coyuntura a morigerar la caída general”, le dijo a este diario Roberto Rossetto, gerente de Información Técnica y Comercial de ProCórdoba.

Concentrado en los autos. Si bien viene creciendo, y poco a poco va diversificándose, el comercio industrial entre Córdoba y Brasil sigue fuertemente concentrado en el rubro automotor. De hecho, más del 70 por ciento de las exportaciones cordobesas a ese mercado está compuesto por vehículos, y autopartes.

De acuerdo a los registros de la Agencia ProCórdoba, entre enero y octubre de 2010 nuestra provincia le había vendido a Brasil 364,4 millones de dólares en autos, utilitarios, camionetas y camiones terminados, y 589,9 millones de dólares en piezas y accesorios para vehículos automotores.

Aunque los datos finales todavía no han sido procesados, se estima que al cierre de 2010 Córdoba había despachado hacia el país vecino alrededor de 1.100 millones de dólares en productos del rubro automotriz, el 73 por ciento del total exportado a ese destino según datos del Ieral.

Sólo el trigo y su principal derivado, la harina, tienen algún peso propio en el resto de las exportaciones cordobesas a Brasil, sumando el 10 por ciento de los envíos, seguidos por la leche y los quesos, con una participación de apenas el 1,4 por ciento en los despachos.

“El impacto sobre Córdoba de este conflicto con Brasil es fundamental. Es que el grueso de las exportaciones de nuestra provincia está constituido por autos y autopartes, y si ese intercambio se ve alterado las consecuencias serían muy negativas”, sostuvo Rossetto.

Según el especialista, quebrar la “brasildependencia” que hoy tiene la industria automotriz cordobesa será muy difícil, ya que el nivel de integración regional y complementación que tiene el sector es muy determinante. “En todo caso –entendió–, se puede aspirar a diversificar el destino exportable de las producción local de autopartes, incluso apuntando al mercado de reposición”.

Por su parte, María Luz Vera, del Ieral, sostuvo que “los problemas intra-Mercosur (principalmente entre Brasil y Argentina) ocasionados por oscilaciones en el tipo de cambio bilateral o prácticas comerciales que traben el intercambio, para el caso puntual de Córdoba tendrían un efecto muy fuerte sobre la industria automotriz dada su amplia participación en la estructura exportadora”.

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“Si hace falta, la Provincia va a ayudar”

César Martinelli es, probablemente, el funcionario del Gobierno provincial que más preocupado está hoy por la evolución de la disputa comercial con Brasil. Él es el secretario de Industria de Córdoba, y sabe muy bien el fuerte vínculo que une a las fábricas cordobesas –particularmente las automotrices– con el mayor mercado del continente.

“Estamos siguiendo con suma atención la evolución del conflicto y expectantes de que se encuentre un punto de convergencia entre los dos países. Esperamos que se llegue a un entendimiento y se eliminen las tensiones”, dijo en diálogo con Día a Día.

–¿Qué impacto está teniendo esta pelea sobre el complejo industrial de Córdoba?

–Salvo algunos ajustes de horas extra, no estamos advirtiendo por ahora un impacto significativo. La industria automotriz es en Córdoba una actividad muy relevante, no sólo a nivel de terminales sino también de autopartistas, las que son generadoras de empleo en cantidad y calidad.

–¿El actual conflicto se dilatará o se solucionará rápidamente?

–Creo que va a primar la madurez entre los países, y que se llegará a un punto de entendimiento satisfactorio para ambos. A ninguno de los dos les conviene que se mantenga este grado de incertidumbre.

–¿El Gobierno provincial tomará medidas si el problema no se resuelve?

–No tenemos indicadores de que el conflicto esté en una fase de estancamiento. No manejamos una expectativa fatalmente negativa. Pero si hiciera falta, la Provincia dispone de mecanismos ya estructurados para auxiliar a las empresas en problemas, como los procedimientos preventivos de crisis para poner en resguardo el empleo que esté en riesgo.

–¿Es posible reducir la “brasildependencia” de la industria automotriz cordobesa?

–Es difícil, porque son las mismas empresas de la región las que aplican modelos de relación muy integradores. Sí es muy importante para nosotros que Argentina, y Córdoba en particular, tiendan a la producción de vehículos con plataformas regionales únicas, de modo que frente a algún problema en los mercados las empresas no ajusten sobre las plantas más chicas o con mercados menores, como el nuestro.

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