Festejos y reclamos en Uruguay por la ley de la marihuana

Los defensores de la norma creen que pone demasiadas trabas para el cultivo
Hecha la ley, hechos los reclamos. Los consumidores de marihuana celebraron ayer en la capital uruguaya el anuncio de la reglamentación de la ley que habilita la producción y distribución de cannabis, aunque no dejaron de protestar, en especial porque creen que la norma complica la acción de quienes quieren instalar clubes para el cultivo.

Después de algunas idas y venidas que hacían prever demoras en la reglamentación, el gobierno de José Mujica anunció anteayer que finalmente se aprobará pasado mañana el decreto que reglamenta la ley que abrió el camino a esta práctica. Advirtió, sin embargo, que el proceso requerirá trámites.

El prosecretario de la presidencia, Diego Cánepa, aclaró que la venta en farmacias recién podrá comenzar entonces "a fines de noviembre o principios de diciembre".

Además, para el cultivo en tierras que no están definidas por ahora, habrá que utilizar semillas importadas por el Estado uruguayo, lo que le permitirá al gobierno manejar los tiempos de la aplicación en un año de sensibilidad política por las elecciones presidenciales del 27 de octubre.

Aunque el gobierno había asignado a esta reforma un carácter de prioridad en el combate al narcotráfico y al delito en general, el fuerte rechazo popular hizo que la administración Mujica se manejara con cautela y dudas. "Las encuestas son muy duras y no se puede permitir que en medio de la campaña electoral aparezcan los informes con las primeras ventas de marihuana en farmacias", reconoció a LA NACION un ministro del gobierno.

La ley fue aprobada en diciembre y la reglamentación se hará fuera del plazo previsto para ello. Y según las fuentes del gobierno, la aplicación llevará un tiempo.

El anuncio fue recibido con frialdad en la opinión pública y el sistema político, en momentos en que la atención aparece más focalizada en las elecciones internas del 1° de junio, para las cuales cerró ayer el plazo de presentación de listas.

Desde que se anunció que Mujica legalizaría la marihuana, las encuestas dieron entre 64 y 66% de rechazo y poco más de 20% a favor. Los partidos de oposición están contra la reforma que legalizó la producción y venta de cannabis, pero ningún grupo decidió activar el mecanismo de referéndum contra la ley.

Ayer de tarde se realizó la primera "Marcha mundial de la marihuana legal" con el estilo de las movilizaciones que se hicieron en los últimos años, pero ahora con la satisfacción de los militantes de contar con la legislación que tanto buscaron.

La organización ProDerechos que impulsó la legalización se quejó del mecanismo de registro de consumidores y también de las condiciones que la reglamentación pondrá para la formación de clubes cannábicos.

COMPRA Y PRODUCCIÓN

Los consumidores tendrán tres vías para hacerse de la droga. Para comprarla deberán registrarse en locales del correo del Estado y luego ir a farmacias que acepten venderla. Para cultivarla en su casa será necesaria la autorización del Estado y límites de producción, mientras que para formar clubes será requisito armar una asociación civil. Todo esto será administrado por el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCC), que aún no está en funciones.

"El registro excluyente es un error", expresó ProDerechos en sus primeras reacciones. Además, marcó que "la importación de semillas o esquejes estará a cargo del IRCC. Para farmacias, habrá variedades autorizadas; para clubes y autocultivo, no".

También cuestionaron las restricciones para turistas, ya que la norma limita la marihuana legal a los residentes en este país: "Holanda prohibió el acceso a extranjeros y se creó un mercado negro; habrá que evaluar qué consecuencia tiene en Uruguay".

ProDerechos añadió que hay "demasiados requerimientos para registrarse como autocultivados, y nulos incentivos positivos", por lo que terminó con una advertencia: "Habrá que ver si funciona".

Pero más allá de estos cuestionamientos, ayer fue un día de festejo para los impulsores de la legalización de la marihuana, cuyo consumo en Uruguay ya estaba habilitado, pero la prohibición de producción y venta derivaba en una actividad clandestina en su conjunto. Al hacer el anuncio de la reglamentación, Diego Cánepa puso énfasis en que quienes no actúen dentro del nuevo marco legal se expondrán a sanciones penales.

LOS EJES DE LA POLÉMICA LEY DE MARIHUANA

Diez gramos por semana

Cada persona, previamente registrada en el correo, podrá comprar 10 gramos de marihuana por semana

La venta

Las farmacias autorizadas a vender se quedarán con el 30% de los ingresos; el resto va al Estado

El cultivo

Se expedirán seis licencias a empresas privadas para que planten marihuana en terrenos de 1,5 ha.

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