Fertilización: formoseña protagoniza caso único en el país

Fertilización: formoseña protagoniza caso único en el país
Luego de muchos años de luchas, angustias, espera y frustraciones, finalmente el sueño de El costo del tratamiento al que se sometió la pareja “es alto”

convertirse en padres para muchas parejas está más cerca desde de que la Cámara de Diputados de la Nación sancionó la Ley de Fertilización Asistida.

Ahora sólo resta esperar 90 días para que la aplicación sea afectiva en todo el país, el tiempo estimativo para que el gobierno nacional promulgue la norma y sea reglamentada.

Esto abre una nueva perspectiva para todos aquellos que han debido realizar grandes esfuerzos físicos y económicos para concretar los tratamientos y mucho más para los que ni siquiera tuvieron las posibilidad de pensar en acceder y quedaron directamente excluidos.

Entre las cientos de historias que pueden contarse como testimonio de la felicidad por poder dar vida se encuentra la de Patricia Farías, una formoseña de 35 años del barrio San Martín que se destaca a nivel nacional por Patricia posa orgullosa con su bebé Uriel. “Es tranquilo”, dicetratarse de un caso excepcional: es la única afiliada al PAMI de toda la Argentina que logró una cobertura total del tratamiento de fertilización In Vitro y como resultado el 7 de mayo pasado vio la luz Uriel David Paulina en la capital formoseña.

La historia de Patricia es particular.

Su esposo -José Luis Paulina, de 40 años- sufrió la presencia de un tumor en el año 2007, que entre otras cosas le provocó la pérdida de la vista y una insuficiencia en la zona genital, lo que le impedía tener hijos.

“En ese momento se trató de estabilizarlo a nivel general y ni pensamos en tener hijos porque al no tener sensibilidad en la zona genital se hacía casi imposible creer que pudiéramos procrear. Pero cuando se realiza el traslado a Buenos Aires, nos ofrecieron los médicos esta opción”, cuenta Patricia a El Comercial.

Ante esta situación, la pareja decidió ir en búsqueda de Uriel. La posibilidad de la reproducción in Vitro y la colocación de hormonas diariamente fueron la respuesta ofrecida por los facultativos: “Sabíamos que estaba esta chance pero también estábamos en conocimiento de los costos.

Tenía un costo de $ 65 mil para ambos porque los dos debíamos colocarnos hormonas para la fertilización in Vitro”, explicó mientras agregaba que dichas sumas hacían imposible el sometimiento al tratamiento ya que su esposo es jubilado –y beneficiario titular de la obra social nacional- y ella es empleada doméstica.

“Nos cambió la vida”

“Mi esposo es afiliado al PAMI y realizamos los trámites para la asistencia. Le aprobaron el 100% para la realización de la asistencia, medicamentos, internación y mis dos ingresos al quirófano”, cuenta Patricia, quien tuvo la “suerte” de quedar embarazada en el primer intento, algo no muy frecuente en estos casos.

José Luis debió ser sometido al complejo tratamiento que insumió alrededor de un mes de estadía en Buenos Aires también a su pareja. Todo el proceso de concepción fue largo e incluyó viajes constantes a la Capital Federal como así también la aplicación de medicamentos: “Me enteré de lo que pasó con la aprobación de la Ley de Fertilización Asistida y me alegró porque sé lo que es desear tener un hijo y al mismo tiempo ver lejos esa posibilidad”, se emociona Patricia.

La concreción del tratamiento se debió al inicio de un expediente por vía de excepción ya que no se dan muchos casos en el país en donde un afiliado tenga esta situación de no poder procrear y vivir con su pareja. “Ante esta situación, las autoridades nacionales respondieron de manera inmediata y decidieron darle curso a este pedido y hoy tenemos el orgullo que esté entre nosotros el fruto de esta historia que es Uriel David”, cuenta el Director ejecutivo de la obra social en Formosa, Dr. José Fernández.

“Este bebé nos cambió la vida”, dice la flamante mamá mientras Uriel interrumpe la entrevista reclamando alimentación.

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