Una feroz tormenta de arena cubrió parte de China

Una feroz tormenta de arena cubrió parte de China
Se originó en el desierto de Mongolia y tiñó de amarillo a Pekín
PEKIN.- Una feroz tormenta de arena azotó el norte de China, incluida la capital, Pekín, que amaneció ayer entre densas nubes amarillentas después de un invierno crudo que, hasta hace una semana, había cubierto de nieve la ciudad. La tempestad llevó a decretar la alerta en Corea del Sur, donde se espera su llegada hoy.

"Tempestades fuertes como éstas ocurrían a menudo en las décadas del 80 y el 90, pero no últimamente. No recuerdo nada así en los últimos años", contó Song Xiurong, pensionado, a la agencia Nueva China.

La sorpresa por la tormenta de arena, con vientos de hasta 100 kilómetros por hora, se debió sobre todo al invierno insólitamente húmedo que tuvo este año China, especialmente en Pekín, que sufrió varias nevadas.

"El punto de origen más cercano a Mongolia Interna está a 800 kilómetros. Mientras un tren lento tarda 12 horas en cumplir esa distancia, una tempestad llega en menos de siete horas", dijo Guo Lou, funcionario de la Oficina Meteorológica de Pekín, al explicar el fenómeno de ayer.

Según los expertos, las tormentas de arena son provocadas por el efecto combinado de la deforestación, el exceso de pastoreo, el crecimiento urbano y la sequía prolongada que afectó el norte de China. Las tempestades se originan en los desiertos de Mongolia o de Taklamakan, en la Región Autónoma de Xinjiang, al noroeste de la capital. En total, China tiene 2600 millones de kilómetros cuadrados de desierto.

El fenómeno meteorológico dañó cultivos y afectó las regiones de Xinjiang, el interior de Mongolia y las provincias de Shanxi, Hebei, Henan y Shandong. Su trayectoria alcanzaría también a Yangtzé, donde está el río Azul, que marca el límite entre el centro y el sur de China.

Los especialistas señalaron que el número de tormentas de arena en China ha aumentado seis veces en los últimos 50 años, hasta totalizar dos docenas por año. Y recomiendan a la población que se cubra la boca con máscaras cuando se encuentre al aire libre, y que cierre las ventanas.

La agencia meteorológica de Corea del Sur (NMA) emitió, asimismo, una alerta por la llegada de la tempestad al país, y aconsejó a los habitantes de la capital, Seúl, y de sus alrededores a permanecer dentro de sus hogares.

La NMA dijo que el fenómeno, de llegar, será el más fuerte registrado en el año. La alerta involucra en especial a la provincia de Jeolla, sudoeste del país, a cuya población se le recordó que la arena es rica en metales pesados, que provocan serios problemas a la salud.

Comentá la nota