El ministro de Bienestar Social Gustavo Fernández Mendía afirmó que “algunos quieren ver a los chicos encadenados y encerrados. Estamos ante un nuevo paradigma y tenemos que aprenderlo entre todos”.
El ministro dijo que “un día nos corren por izquierda y al otro por derecha, desde el mismo lugar”. Se referia al diario La Arena, el medio que anunció con título catástrofe que el menor interno del IPESA asistió el sábado 18 de diciembre a un recital de rock y regresó a las 2.45 horas del domingo.
La nota apuntó a la responsabilidad de la presidenta de la Fundación Nuestros Pibes, Stella Maris García por lo ocurrido. García replicó al diario reprochándole que "pide mano dura" y qu alienta la "hipocresía" por el tema de los menores en conflicto con la ley.
“La cuestión está clara. Nadie puso reparo en lo que había que hacer. Estamos ante un nuevo paradigma de contención de los menores”, dijo el funcionario. “Confío en el criterio del equipo técnico que es el que decidió lo que había que hacer”, afirmó Fernández Mendía.
“Aca hay gente que quiere tener a los chicos encadenados y encerrados. La anécdota es opinable” , dijo el ministro.
“Hay que decir que los chicos no están presos. Están en un régimen de libertad restringida”, dijo.
“Por otro lado es un sistema, un gabinete el que decide esto. El chico estuvo en condiciones controladas”, remarcó el ministro.
- ¿Cuántos chicos hay en el IPESA?
- Ocho.
- ¿Porqué no fueron los otros chicos?
- Son sugerencias y decisiones del equipo técnico. Opinan los que son profesionales y están conviviendo con ellos. Lo que tengo entendido es que estuvo trabajando en la construcción del lugar. Una de los cosas que pedimos es una capacitación laboral que permita una reinserción cuando salgan del IPESA.
Te vuelvo a repetir, la decisión la tomó el equipo, la aprobó el director del IPESA, se comunicó al director de Niñez y Adolescencia, y al juez. Esto está controlado desde todos los lugares.
Hay quienes quienes quieren verlos encerrados y que no puedan tener ningun contacto con el exterior. Cremos que hay que ofrecer alternativos. Desde un garantismo absoluto y la concepción más retrógrada de mano dura nosotros andamos un andarivel intermedio.
- Usted dijo que hay un nuevo paradigma. Los operadores que mandaron la nota al juez (Marcos Aguerrido), a la Cámara y al diario (La Arena) a modo de denuncia ¿no entienden ese nuevo paradigma, no lo comparten o que pasa?
- No, no sé. La actitud de ir a los diarios habla de una cierta intencionalidad. Ni siquiera se lo que dice la nota, es un trascendido. Ni se quienes mandaron esa la nota.
Lo que tengo que decir es se planteó periodísticamente es que al chico se le dio la llave del IPESA y que volviera cuando quería. Eso no fue así. No es un boliche, fue un recital.
Este nuevo paradigma un día se lo ataca por izquierda y al otro por derecha. Pero desd el mismo lugar. Tenemos que establecer un régimen razonable y ser honestos en el debate. Hay que decir desde qué lugar se critican las intenciones. Se pide mano dura y la protección de los derechos de los chicos. No es posible, no es compatible tenemos que proteger los derechos.
Este paradigma lo tenemos que aprender entre todos, entre toda la sociedad. No es fácil.
- A estos operadores que mandaron la nota o a los que en el IPESA no entienden el nuevo paradigma ¿se los está capacitando?
- No los conocemos. Internamente no han manifestado nada, pero si se va a los diarios a manifestar algún malestar...no sé lo que buscan.
- ¿Cuál es la relación entre IPESA y la FNP?
- La FNP ofrece capacitación laboral de los internos. Ellos tienen una infraestructua importante y una de las preocupaciones nuestras es que desarollen una capacidad para que se reinsertan, que no repitan el esquema antes de entrar. Tiene salidas laborales a la FNP.
Se presenta esto, pero hace un mes un chico terminó los estudios y le dio el título a la madre.

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