El secretario de Seguridad de Katopodis criticó la política de Vidal y Ritondo para combatir la inseguridad. “Se suceden los gobiernos provinciales y todos repiten errores del pasado”, afirmó. Además, opinó del caso del médico que mató al ladrón: “Armarse no es el camino”.
José María Fernández, secretario de Gobierno y Protección Ciudadana de San Martín, fue entrevistado por Eduardo Román en el último programa de “LaNoticiaWeb TV”, que se emite los domingos 20.30 por el canal “Somos Norte”.
¿Qué posición tomó Katopodis y el Municipio respecto a la posición tomada por Vidal en la lucha contra la inseguridad?
La posición de Katopodis y el Ejecutivo es coherente, concreta y firme a lo largo del tiempo. Lo mismo que se reclamaba al anterior gobierno, se reclama al actual. Por un lado, tener un diálogo, acordar políticas en común. Y fundamentalmente que ellos indiquen en qué sentido vamos, con todos los elementos que aportamos los municipios en materia de seguridad. De nada sirve que nosotros, en San Martín, sigamos aportando el 15 por ciento del presupuesto municipal –haciendo crecer el personal, poniendo más cámaras, más patrulleros- si todo eso no se marca en un plan integral. Hasta el momento, no lo hemos visto.
Se dice de Vidal que tiene buen diálogo con todos los intendentes. Pero que cuesta a la hora de materializar.
Ese es el problema. Seguimos hablando y tomando café, haciendo diagnósticos…pero sería bueno aclararle a la gente: tanto Katopodis como los demás intendentes que integran esta idea, no reclaman un plan maestro de seguridad elaborado por algún especialista internacional. Reclamamos sentido común. Por en San Martín tenemos 300 efectivos de la Policía Federal, tenemos el Comando de Prevención Comunitaria, tenemos la Policía Bonaerense, tenemos la Policía local y tenemos Protección Ciudadana, ¿por qué no podemos articular, trabajar en conjunto, y optimizar ese recurso? Hoy cada uno trabaja por su lado. Cada vez que queremos innovar en la Policía local, cambiar una zona, hay que hablar con el jefe de la Local de San Martín, que se comunique con la autoridad de la Provincia, pide permiso. Todo eso, hace que lo que podría rendir en un 100 por cien, rinda en un 60 porciento. Están en juego vidas humanas.
Vimos un spot de la Gobernadora diciendo que no estaba sola en la batalla contra la inseguridad, porque tenía el apoyo de los vecinos. Se habla de una Bonaerense condicionando en algunos momentos al gobierno provincial. ¿Puede ser cierto, que haya más hechos de inseguridad porque algunos efectivos están molestos porque les tocan intereses?
No lo descarto, pero no lo mezclo ni lo pongo como elemento fundamental. A veces pareciera que se van sucediendo los gobiernos provinciales y todos replican el mismo esquema en materia de seguridad. Por lo menos en el inicio. Repitiendo errores del pasado, planteando cómo se maneja la Policía y haciendo purgas. Y ahí se terminó la cosa. Debe hacerse un profundo diagnóstico. El camino no puede seguir siendo retirar una cantidad de jerarquías de la Policía y que todo siga igual. El coraje no se puede agotar ahí. El coraje es tomar el toro por las astas y tener en claro qué es la Policía, quién la integra. Y saber qué se quiere hacer. Conozco tres reuniones con jerarquías de la Policía en los últimos dos meses. Una se hizo para darles una charla motivacional. Otra, con todos los comisarios de la Policía y le explicaron la importancia de la donación de órganos. ¿Ese es el mensaje? ¿Esas son las directivas?
Bernardo Neustadt había impuesto el debate por la justicia por mano propia. Volver a ese debate a la hora de hablar de los ciudadanos inseguros, parece increíble. San Martín estuvo en las noticias por el hecho del médico. ¿Vos como viste esta situación?
Armarse siempre significa poner en riesgo la vida propia, de tu entorno más cercano y de aquellos que, en el momento que produzca el hecho, se encuentren cerca. Armarse para dispararle a otra persona no es tarea para cualquiera. A veces hay policías que, reprimiendo en un tiroteo, hieren y matan a inocentes. Estamos hablando de un profesional capacitado. Imaginate qué pasará con un civil. Seguramente se producirá una desgracia. No es el camino armarse. Pero tampoco es el camino que, por un lado, la Justicia es una puerta giratoria, y que la Provincia es ingobernable. El ciudadano termina por sentir que nadie trabaja por corregir esta situación.
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