Mientras los gastronómicos, regionales y chocolaterías apoyan los fines de semana largos, negociantes de otros rubros dicen que no les resulta redituable abrir sus puertas en estas ocasiones.
“No estoy de acuerdo con tantos fines de semana largos. La mayoría de la gente va a los shoppings. Por este motivo, nosotros abrimos si notamos que hay mucho turismo, pero, lo cierto es que las ventas caen hasta 50 por ciento en días feriados. Como sólo atienden algunos, la gente no sabe qué locales estarán abiertos y, ante la duda, no viene al centro”, señaló Juan Marcos Mulleady, dueño de zapatería Piscis, ubicada en Las Heras 231.
El hombre agregó que, en los feriados, los gastos de alquiler y salario de los empleados son los mismos pero las ganancias no.
Desde Las Heras 10, Carteras, comentaron que no abren sus puertas en días feriados porque no todos lo hacen, por lo que la gente se confunde y directamente no elige el centro para pasear o comprar. “Después del Día de la Madre hay un bajón importante en las ventas y tantos fines de semana largos no ayudan. Me parece una vergüenza que haya tantos feriados, la gente aprovecha estos días para viajar y los que se quedan no vienen porque saben que casi nadie abre”, expresó Matías Quiroga, encargado del local.
Otro testimonio lo sumó Alfredo, encargado del local Al Pino, de calzados. El hombre aseguró que no abren en días feriados porque no se justifica. Y argumentó: “No es redituable para nosotros como sí lo es para los restaurantes y shoppings.
El año que viene también habrá muchos feriados y la verdad es que no estoy de acuerdo”.
En igual sentido se manifestó el presidente de la Cámara Empresaria, Comercio, Industria, Turismo y Servicios (Cecitys), Alberto Minzer. Según expresó, la gran cantidad de días feriados impacta negativamente en el sector, ya que son pocos los comercios que abren, y los que lo hacen venden poco.
Para hacerle frente a esta situación aseguran que es necesario que haya más movimiento en las calles durante los días no laborables, por lo que piden que se refuerce la presencia de policías e, incluso, la frecuencia de los colectivos. “Muchos no abren por seguridad, porque se sienten desprotegidos”, señaló.
OTROS RUBROS, OTRO CANTAR. “Para la gastronomía y hotelería, los feriados siempre impactan de manera positiva, porque tanto el consumidor local como el turista sale a recorrer, conocer y comer. Hay más movimiento turístico y tengamos en cuenta que, de lo contrario, estos rubros no podrían subsistir, en especial los hoteles que deben vender noches de alojamiento”, explicó Fernando Barbera, titular de la Asociación Empresaria Hotelero, Gastronómica y Afines de Mendoza.
Barbera agregó que el problema principal de los comerciantes del centro son los shoppings, porque, pese a que algunos negocios abren sus puertas durante los fines de semana largos, la mayoría no lo sabe, entonces se dirige directamente hacia los malls que cada vez son más.
“Nosotros tuvimos ese problema. Antes los restaurantes cerraban los lunes o martes porque trabajan durante el fin de semana. Los clientes siempre tuvieron dudas y nos preguntaban qué día no atendíamos. Entonces, cuando empezamos a atender los 7 días de la semana, nos tomó alrededor de 6 años que el mendocino se acostumbrara y supiera que abríamos”, agregó el gastronómico.
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