La feria franca, con precios que ayudan a disminuir los costos de la mesa navideña

uando las góndolas de los supermercados parecen querer asfixiar la economía de las familias a fines de año, la ofertas de productos frescos en la feria franca son una buena opción para aliviar los pesados costos de la mesa diaria o de las fiestas.
Las lluvias resultaron benditas para el campo y, en cierto modo, también son un alivio para muchos hogares de la ciudad. Las buenas condiciones climáticas han permitido que los granjeros recuperen su nivel de producción poniendo a disposición de los consumidores carnes y verduras de calidad y a precios accesibles.

El lugar para encontrar producción fresca de los campos de la zona es la feria franca que todos los sábados desde las 6 de la mañana abre sus puertas en los galpones de la Ferichaco, sobre la calle 4 del barrio Monseñor de Carlo. En lo referido a los días, cabe aclarar que en lo que queda de diciembre los últimos dos fines de semana la feria quedará habilitada los viernes 24 y 31, en lugar del sábado. Aseguran los feriantes que en el último encuentro acordaron no remarcar los precios y mantenerlos hasta fin de año. “Tenemos que respetar a nuestros clientes y además estamos reconfortados con la gran concurrencia que se ha registrado en los últimos sábados en los que la gente se acercó a consultar los precios y a encargar productos”, comentó Amalio González, presidente de la feria franca cuyos integrantes a pesar de las condiciones climáticas adversas “aguantaron armando sus puestos todas las semanas”. Productos frescos, precios accesibles La oferta de los aproximadamente treinta feriantes que sábado tras sábado arman su venta en el predio de la Ferichaco, en estos momentos va desde las verduras, algunas frutas como la sandía o el melón, carnes de animales de granja y panificados. El agua bendita que llegó con las lluvias de otoño y primavera ayudó a recuperar las huertas permitiendo la oferta de verduras de hoja -que sobrevivieron al fuerte sol de la última semana- y de frutos como el tomate y el morrón. Pensando en las ensaladas que pueden acompañar a las carnes para fin de año, es de señalar que por ejemplo el morrón se vende en la feria a un valor de entre cuatro y cinco pesos el kilo, mientras que el tomate puede variar entre los dos y cinco pesos. En lo referido a la lechuga, el precio es acordado por los feriantes cada sábado antes de habilitarse los puestos, y existe también la posibilidad de adquirir verduras en conserva a un costo de entre diez y quince pesos dependiendo del tamaño del frasco. Buena oferta de carnes alternativas Sin dudas que los más buscado hoy en los puestos de los feriantes son las carnes de animales de granja que permitan armar la mesa de la cena de Navidad o Año Nuevo. “La gente de la ciudad puede encontrar carne de cerdo en trozos a quince pesos el kilo o bien llevarse lechón, chivito o cordero a veintidós pesos el kilo, pudiendo en este último caso comprar la res completa, en mitad o porción”, detalló Amalio González. Para el que no tiene paladar para esas opciones, también está la oferta clásica de pollo a trece pesos el kilo al igual que el pato o pavo. Cabe señalar que los productores garantizan a los compradores el origen de los animales, llevando tranquilidad después de lo sucedido con la aparición de casos de triquinosis en Villa Angela. “Nuestros clientes saben cómo producimos y están tranquilos ya que la carne que se llevan proviene de animales bien cuidados y alimentados”, aclaró. Panes dulces y budines No faltan en estos días en los puestos el resultado del trabajo de las mujeres de campo que a lo que se obtiene de la granja suman panificados propios. “Todo el año siempre hay pan casero disponible para los clientes y ahora se suma la oferta de los tradicionales panes dulces con y sin frutas, además de budines”, acotaron los integrantes de la feria franca.

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