Con un escenario nacional distinto, Eduardo Fellner “volvió” a Jujuy y está instalado de lleno a la cabeza de la campaña electoral del Partido Justicialista Distrito Jujuy. Tras largas ausencias que cortó con algunas apariciones esporádicas, el actual presidente de la Cámara de Diputados de la Nación reaparece por los medios y concurre a actos públicos, mientras administra dilemas electorales.
En vez de destinos diplomáticos, Fellner recorre programas y da entrevistas para la televisión local. A todos les dice más o menos lo mismo pero no larga prenda cuando le preguntan sobre las candidaturas, en particular de su compañero de fórmula, todo un enigma, al igual que sobre la re-reelección del senador Guillermo Jenefes, inmerso en denodada lucha por mostrarse como un buen pingüino.
Su teoría de que antes que pensar en ser candidato, hay que tener en claro qué se hará cuando se llegue al cargo, corre por el éter, viaja a velocidades escalofriantes por internet y absorbe no pocos litros de tinta, sembrando la ansiedad en las filas justicialistas.
Descartado el empresario periodístico Rubén Rivarola y desechada la necesidad de buscar una imagen extrapartidaria para sumar más votos, parece que Fellner elegirá a su vicegobernador de entre su entorno más íntimo. El llamado grupo de los “Contadores”, ultrafellneristas a ultranza, le aportaría esa figura de entre algunos hombres que ya ocupan lugares en la Legislatura, como el actual vicepresidente primero Héctor Tentor y el presupuestíbero Miguel Rioja, presidente de la Comisión de Finanzas. Un “tapado”, se especula, podría ser el actual ministro de Hacienda, Hugo Tobchi, siempre fiel al líder.
La condición sine qua non para ser vicegobernador de Fellner es la lealtad, advierten los que conocen el estilo de hacer política del hombre que está de regreso.




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