El suizo estuvo en un desayuno organizado por uno de los sponsors del evento, luego fue a la Quinta de Olivos y cerró con una clínica de tenis para chicos. A la noche, el primer duelo con Del Potro.
El encuentro se dio por poco más de media hora, desde las 10.50 hasta las 11.25 según se informó oficialmente, y el tenista llegó acompañado por su padre, Anton Federer, el organizador del evento Guillermo Marín y el representante del genio de Basilea, Tony Godsick. En tanto, por el lado del Gobierno, estuvieron el jefe del Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el secretario de Comunicación Pública, Alfredo Scoccimarro; y el secretario de Deporte, Claudio Morresi.
La jornada comenzó bien temprano para Federer. Es que antes de ir a la Quinta de Olivos, el número 2 del mundo estuvo presente en un desayuno organizado en el Hotel Intercontinental. Yl luego de la reunión con Cristina Fernández, quien se animó a empuñar una raqueta y posar para las cámaras, el suizo se dirigió al estadio en donde esta noche enfrentará a Delpo para estar junto a un grupo de chicos en una clínica de tenis realizada en la misma cancha que hoy vivirá los duelos Vilas-Clerc y Del Potro-Federer.





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