En 2008, la Comisión Consultiva para la Reforma Política de Córdoba recomendó establecer una fecha fija electoral para “eliminar toda posible discrecionalidad” y dar “certeza” a la población “con suficiente anticipación”
El gobernador Juan Schiaretti sigue demorando la decisión de la fecha en la que los cordobeses tendrán que votar por su sucesor. Pero con ello, no sólo ha provocado enojos y desatado reclamos en los partidos opositores.
El gobernador, que tanto ha hablado y ponderado la reforma electoral que impulsó su gestión, está desoyendo una clara advertencia de la Comisión de Expertos para la Reforma Política que él mismo convocó.
Aquella comisión que integraron politólogos, juristas y académicos coordinados por Daniel Zovatto, recomendó en su informe final “Así no va más”, que se estableciera “una fecha fija para el acto electoral, eliminando de este modo toda posible discrecionalidad en esta materia”.
El punto C1-4, del citado informe, señala: “La Comisión Consultiva de Expertos recomienda por unanimidad de sus miembros establecer una fecha fija para el acto electoral, eliminando de este modo toda posible discrecionalidad en esta materia. Con esta medida, se estaría colocando a todas las fuerzas políticas interesadas en participar de la compulsa electoral en paridad de condiciones, a la vez que se le daría a la población certeza –con suficiente anticipación– respecto del momento en que ha de ser convocada para manifestar su voluntad”.
Para los expertos, esta medida, que fue ignorada por los legisladores de la mayoría y ahora también por el gobernador, debería relacionarse con la posibilidad de “introducir la figura de la segunda vuelta electoral o balotaje” en el sistema provincial.
En el apartado C1-5, la Comisión recomendó, también por unanimidad, establecer “elecciones independientes y separadas en sus distintos niveles. A tal efecto, no podrán realizarse en el territorio de la Provincia de Córdoba elecciones simultáneas, sean éstas nacionales, provinciales, municipales o comunales”.
Sostuvieron los expertos que, si bien una medida de esa naturaleza “puede elevar los costos e incluso llegar a provocar una fatiga electoral en la ciudadanía (...), son también numerosos los beneficios que se obtienen mediante la separación de las elecciones: entre ellos, evitar el efecto arrastre y el efecto arrastre invertido, otorgando a cada tipo de elección la importancia que se merece, sin confundir al elector o arrastrando su voluntad hacia una dirección descendente (de presidente hacia abajo) o ascendente (de intendente hacia arriba)”.
A pesar de las recomendaciones, el artículo 164° del Código electoral Provincial, quedó de la siguiente manera: “La elección del gobernador y vicegobernador debe realizarse, como mínimo, con 30 días de anticipación a la fecha de finalización del mandato y, como máximo, dentro de los 180 días de esa fecha”. Y el gobernador Schiaretti, sigue sin decir cuándo se votará.

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