Estimó que una familia tipo necesita $1.658 para alimentarse. El costo fue de un 4% mayor que en enero. Podría haber sido mayor el incremento en la canasta básica de alimentos si no hubiese sido por el acuerdo para congelar los precios que realizó el Gobierno nacional.
No obstante, el costo fue alto, y el mayor en 6 meses: alcanzó el 3,76% en las dos canastas.
La CBA se ubicó en los $1.658 ($60 más que en enero), en tanto que la CBT en los $3.760 para una familia tipo ($137 más que en el primer mes del año). Y es que el acuerdo de precios solo alcanzó a las cadenas de supermercados y no a los almacenes, algo que sería imposible de controlar, pero es donde más acude la gente a comprar.
Pero hay otro factor que impulsó el aumento en ambas canastas: el impuestazo. “Con el aumento en los impuestos, lógicamente, el almacenero buscó cubrirse y trasladó esto a los precios. ¿Quién no se esperaba que eso suceda?”, sostuvo Gustavo Farquhason, representante en Salta del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana.
Si hay algo que no es necesario aclarar, pero nunca está de más, es que la demanda corre muy por encima de la oferta y la brecha no se achica, lo que impide un reacomodamiento de precios que tienda a bajar o aunque sea a estabilizarse.
En febrero de 2013 una familia tipo salteña gastó un promedio de $660,87 en carne (2,38% más) y $294,44 en verduras ($2 menos que el mes anterior). Mientras que en gastos de almacén tuvo que afrontar una variación del 8,03%.
No en vano se remarca que la inflación es el peor enemigo de los sectores populares porque reduce fuertemente su poder adquisitivo.
Lo cierto es que los precios no se detienen en los almacenes (aunque muchos productos tienen valores inferiores que los supermercados) y se remarcan semanalmente.
Paralelamente a los datos que brinda el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), una multiplicidad de organismos se sumaron para relevar sus propios datos, dada la falta de credibilidad que golpea al organismo nacional.
“En Salta la pobreza es alta y no se toman las medidas necesarias para mitigarla. Y la suba de precio contribuye a que se perpetúe esta situación”, expresó Farquhason.
Según los datos de Isepci, en la capital salteña hay 195.146 individuos que no llegan a cubrir la canasta básica total, es decir que son pobres, y 32.631 capitalinos, según este organismo, son indigentes.
Por su parte, desde el movimiento Libres del Sur, que colabora con el relevamiento en los 250 barrios de la ciudad de Salta, consideran que no se toma ninguna medida para mitigar la situación. Tampoco Salta le reclama a la Nación acerca de la necesidad de que se generen herramientas que contribuyan a mejorar esto, como la creación de puestos de trabajos y mayor producción, señalaron desde ese espacio políticos.
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