La Fábrica del Ritmo despidió el año con un callejón colmado de gente

La Fábrica del Ritmo despidió el año con un callejón colmado de gente

La escuela de percusión que dirige Raúl Chillón hizo su última presentación del año el domingo, en el Callejón de los Tambores de la avenida 9 de Julio.

Cuando comenzó a caer la noche en Bolívar los percusionistas irrumpieron con su primer ensamble de candombe, los tambores se hicieron escuchar y el colorido que le dio el gran número de público presente prometía que sería una fiesta.

Luego del monólogo que realizó la actriz bolivarense Nadia Marchione, fue el turno de los más chiquitos. Chillón se encargó de presentar a cada uno y a su profesor, Federico Ron, y fue el momento de zamba reggae.

Más tarde Juan Emilio Lobos, Agustín Rusillo, Delfina Plácido y Renzo Martínez que conforman un cuarteto de saxo, guitarra, cajón peruano y violín, le dieron un particular matiz a la noche con chacareras y melodías divertidas que el público recibió con un cálido aplauso.

El plato fuerte que había prometido el director de la escuela de percusión no se hizo esperar hasta el final ya que “La danza de los mirlos” demostró firmemente que los “fabricantes” tienen ritmo y disfrutan de tocar los tambores.

Por primera vez La Fábrica del Ritmo presentó un ensamble de cumbia con Nico “Timbaletero” Barrios, Eze “Pipi” Sánchez, Nico Holgado y Francisco Martínez Boero como invitados y supieron estar a la altura de las circunstancias.

Santos Vega, con su presencia fiel en cada callejón, quiso sumarse a la fiesta de La Fábrica y se lució con dos recitados de su autoría, uno para Bolívar, “la ciudad que me adoptó como hijo”, según sus propias palabras y otro que hizo referencia a las rejas de las casas que el tiempo ha sabido naturalizar.

Para terminar los percusionistas eligieron el son y merengue, ritmos ya tradicionales en cada presentación que suenan cada vez mejor.

En cuanto a la muestra estática, los alumnos de la escuela Rompecoco de imagen, experimentación y sonido, expusieron sus trabajos fotográficos que realizaron durante el año y Dalmiro Zantleifer, que es ilustrador y hace dibujo humorístico, exhibió sus láminas y producciones.

Además Gabriel Silva estuvo presente con sus artesanías y Cecilia Castro llevó sus variados diseños de masetas.

Por otro lado, Ramiro Bailarini y Franco Durante se encargaron de pintar un mural en un poste de luz.

Sobre el final de la fiesta Raúl agradeció a la gente que se hizo presente en el último callejón del año, como así también a los invitados que aportaron sus intervenciones.

El profesor aprovechó el momento para dar a conocer que la escuela resultó seleccionada por el programa Puntos de Cultura, implementado por el Ministerio de Cultura de la Nación, que tiene como objetivo promover la organización popular a través de la cultura comunitaria.

Las organizaciones seleccionadas para formar parte del programa reciben un apoyo económico y equipamiento multimedia para registrar sus acciones y producir materiales de comunicación.

Además, forman parte de una red federal de organizaciones socioculturales de intercambio y cooperación de experiencias de desarrollo comunitario.

Tras presentar el proyecto donde constan todas las actividades que realizan La Fábrica del Ritmo y Rompecoco en el callejón, las escuelas locales fueron elegidas por el programa y en la actualidad se encuentra en trámite el subsidio que aportarán desde el Ministerio de Cultura.

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