El intendente de Ciudad insiste en que no quiere suceder a Jaque. Pero dijo: “A lo mejor tengo que serlo porque, en política, uno no va donde más le gusta. Si tiene que ser así, evaluaremos con quiénes y en qué contexto”.
Un Víctor Fayad visiblemente emocionado abrió el lunes el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante y, en vez de contar lo que tiene planificado para su último año de gestión, puso el acento en lo realizado durante todo su gobierno.
Aún sin declarar públicamente cuáles son sus intenciones políticas a futuro, el Viti se mostró casi como un candidato: amable, impecable con una corbata naranja y agradecido por los reiterados aplausos que recibió de parte de sus colaboradores, por ejemplo cuando defendió el nuevo Código de Edificación en presencia de un grupo de asistentes que manifestaron con pancartas su descontento respecto de la iniciativa.
Sin embargo, asumió: “A lo mejor tengo que serlo porque, en política, uno no va donde más le gusta. Si tiene que ser así, evaluaremos con quiénes y en qué contexto, y si es necesario, haremos alianza”, manifestó.
“No queremos más torres” o “Vivimos en una zona antisísmica, no podemos construir tan alto”, decían algunos de estos carteles.
Más allá de esta presencia, no hubo otras manifestaciones verbales en contra del intendente.
Fayad aprovechó el momento y desmintió que el Colegio de Arquitectos haya estado en contra del código y con cifras argumentó que Capital estaba perdiendo contribuyentes porque abandonaban la comuna para vivir en otro lugar.
“Las estadísticas demostraban que el 19% de los capitalinos tiene más de 60 años y el 21% menos de 14, esto significa que el 40% de la población era dependiente, impactando ello en la futura capacidad de tributación de la ciudad. Todos los indicadores hablan de que si no hacíamos algo, la ciudad sería inviable en términos humanos y financieros”, expresó el jefe comunal.
Enumeró desde las obras de infraestructura realizadas –como la construcción de la Nave Cultural, el asfaltado de las calles o los avances en la informatización de la administración municipal– hasta la cantidad de papeleros colocados en distintos sitios: 420 en total. No le faltó absolutamente ningún detalle.
Los $120 millones de la Nación
Otro punto fuerte de su presentación ante el Concejo fue el anuncio de un eminente acuerdo con la Secretaría de Transporte de la Nación para lograr un viejo anhelo: la apertura de la avenida Godoy Cruz.
Según Fayad, “en un mes estaríamos firmando el acuerdo por $120 millones y esta es la inversión más importantes que hará la Nación con un municipio de nuestro país”, enfatizó.
Aunque no dio precisiones, Diario UNO averiguó que además de la remodelación de la estación San Martín para el paso del Metrotranvía, los talleres de América Latina Logística serán reubicados, dejándose de lado definitivamente la construcción del viaducto.
Fayad tuvo tiempo para un chascarrillo, cuando al nombrar las plazas que serán remozadas indicó que “arreglaremos también la plaza Cobos, a pesar de todo”, lo que desató risas entre sus seguidores.
Destacó la inversión en camiones y las tareas de limpieza, según las cuales Mendoza puede jactarse una vez más de ser la ciudad más limpia.
Cuando terminó de hablar, se le quebró un tanto la voz y al terminar el discurso aplaudió a su equipo de colaboradores, dejando emerger alguna lágrima.
“Hemos andado a 140 kilómetros por hora todo el tiempo, tengo la satisfacción de que cumplimos con lo que prometimos”, definió Fayad minutos después en la conferencia de prensa.
“Ya estoy viejo para participar en internas”
“En política aprendí a no descartar nunca nada”, dijo el intendente Víctor Fayad, sumando suspenso a su futuro político, cuando todavía no cierra un acuerdo con Roberto Iglesias para definir la fórmula de gobernador y vice que compita en los comicios de octubre.
“¿Por qué suponen que acá no votarán al radicalismo? Puede ser que yo tenga una base de sustentabilidad más amplia, y que los vecinos peronistas, demócratas y socialistas hagan una valoración de gestión y me voten. Lo del radicalismo es una cuestión más provincial, pero podemos ser una alternativa si trabajamos”, aseveró.
Fayad insistió ayer en esquivar las definiciones respecto de su rol en las elecciones que vienen.
Durante todo el encuentro con periodistas intentó no responder sobre sus verdaderas aspiraciones.
Recalcó que las internas radicales son una cuestión “más bien de la dirigencia (por Alfredo Cornejo) que de los militantes”, minimizando su derrota en el Congreso Partidario del sábado, cuando fue oficializada la alianza con otros partidos y proclamada la candidatura de Guillermo Amstutz como intendente de Las Heras.
“Nunca me fui del radicalismo. Insisto: una conducción o partido político no son representativas de la voluntad de los 100 mil afiliados”, afirmó.
También repitió que el Congreso nacional “está viciado de irregularidades” que pueden colocar a las internas en situación de nulidad.
“Esperen unos meses y luego me cuentan. Pero eso se los dejo a los abogados”, dijo, adelantando que el cuestionamiento judicial sigue en pie.
Además indicó que no desea participar en la interna radical. “Ya estoy viejo para eso –a rgumentó–. Estoy cansado y creo que las listas deben ser armadas de otra manera”.
Por el momento, el intendente repite como un rosario que no quiere ser gobernador. “A lo mejor tengo que serlo porque, en política, uno no va donde más le gusta. Si tiene que ser así, evaluaremos con quiénes y en qué contexto, y si es necesario, haremos alianza”, manifestó.
Críticas a los precandidatos
Según el cacique capitalino, a la población le puede cansar el lanzamiento tan temprano de los candidatos. Y se despachó con una crítica a los seis de los ocho ministros de Jaque que están en esa situación.
“Le dije al gobernador en ocasión de la Vendimia: ‘No podés gobernar así. Tenés que bajar a alguien’”, comentó.


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