Al igual que los kioscos, van contra la ley. No piden receta para medicamentos que sí lo exigen.
DIARIO DE CUYO fue a comprar ayer a nueve farmacias de la ciudad y en todas se topó con irregularidades. La ley las obliga a pedir receta para los medicamentos que necesitan de prescripción médica, pero no lo hacen en todos los casos y les dan salida como si fueran de venta libre.
Es el segundo relevamiento que este medio hace en la cadena de comercialización de remedios y la segunda vez que detecta anomalías, luego de que a nivel nacional explotara el caso de la "mafia de los medicamentos". La semana pasada, en 18 de 20 kioscos, drugstores y supermercados fue posible conseguir remedios bajo receta, cuando la ley los habilita a tener únicamente los que son de venta libre. Venden Migral, Sertal, antibióticos y Diclofenac, por mencionar algunos, todos exclusivos a las farmacias y que exigen prescripción de un profesional.
Ayer, en una farmacia del microcentro, el hombre que atendía ni siquiera preguntó por la receta ante un pedido de Magnus, uno de los nombres comerciales de la droga sildenafil, también conocida comercialmente como Viagra. Lo mismo pasó en otra con el antibiótico Amoxicilina, a pesar de que en su envase dice expresamente "venta bajo receta".
En el caso del Sertal, el Migral, el Diclofenac y la Dorixina, que también exigen receta, la pregunta del vendedor fue casi automática: ¿cuántos quiere?. La excepción fue en los psicofármacos: cuando este diario pidió Lexotanil o Valium, en todos los casos advirtieron que no se venden sin receta archivada.
Lo cierto es que en farmacias y kioscos, los pacientes están expuestos a cualquier consecuencia. Sucede que los remedios bajo receta tienen contraindicaciones y sin la intervención de un médico, hay riesgos de sufrir graves consecuencias de salud. Por ejemplo: en Salud Pública dicen que personas enfermas del corazón murieron por tomar sildenafil, que es un vasodilatador.
La irregularidades en las farmacias se conocen en un contexto particular. El Colegio de Farmacéuticos intensificó en los últimos días un pedido para que el gobierno le prohiba a los kioscos la venta de remedios y en especial, los que son bajo receta. Dicen que al venderse sin receta, se pone en peligro la salud de las personas.
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