Además de dar la noticia, la Presidenta se reunió con su par Mubarak y la recibirá Kadhafi en Libia, la última escala de su gira por el norte de África. En la Argentina, entretanto, se discuten bajas de salario a cambio de evitar despidos.
En realidad, lo que llegará a la Argentina será la muestra “Tutankamón y la Edad Dorada delos Faraones”. La momia y el sarcófago del niño faraón que reinó durante nueve años –hasta 1323 a. C.– no salen de su lugar de origen y la máscara funeraria de oro –cuya imagen es reconocida en todo el mundo– es demasiado sensible como para incorporarla a la muestra. Tutankamón murió bajo circunstancias misteriosas a los 18 o 19 años, en el noveno de su reinado. Los historiadores coinciden en que su legado para la historia de su pueblo no fue significativo.
Tras la cena que compartieron en el Conrad con empresarios de los dos países, el ministro de Cultura egipcio abonó el “sueño” de Cristina. “Los argentinos van a poder disfrutar de toda la muestra. Estuvimos hablando con la Presidenta al respecto y vamos a coordinar para que la muestra esté en su país”, le dijo a la agencia Télam. La muestra que la presidenta argentina quiere exhibir en Buenos Aires incluye 130 objetos de la decimoctava dinastía egipcia. Cincuenta de ellos fueron hallados en el sepulcro de Tutankamón. Se trata de vasijas, figurines, mármoles y esmaltes en vasos canópicos, diademas, esculturas funerarias o shabtis y cofres funerarios llegados del Valle de los Reyes que tienen entre 3.000 y 3.500 años de antigüedad.
Los tesoros del faraón egipcio que Cristina quiere traer a la Argentina en 2009 salieron al mundo por primera vez en 1972. Más de un millón y medio de personas asistió ese año al British Museum para ver la muestra. Desde entonces, la exposición itinerante no hizo más que nutrir la industria del entretenimiento y los negocios. Ahora, la entrada no baja de 30 dólares por persona.
Sobre el encuentro en el Palacio Presidencial de Heliópolis con el presidente Hosni Mubarak, Fernández de Kirchner aseguró que la voluntad de ambos es “profundizar la relación entre naciones y aprovechar los grados de complementariedad y cooperación. Es algo que está faltando desde hace mucho tiempo en las relaciones políticas y económicas de nuestro planeta”. En los últimos cinco años, la balanza comercial entre ambos países trepó de 407,2 a 616,2 millones de dólares entre 2002 y 2007. Perolo que más cautiva al gobierno argentino no es la cultura sino los hidrocarburos. El ministro de Planificación, Julio De Vido, no se cansa de repetir que Egipto ocupa el sexto lugar a nivel mundial en las exportaciones de gas y tiene un importante desarrollo de la industria petrolera. Por eso Cristina no sólo se preocupó porque la muestra de Tutankamón llegue a la Argentina: además invitó a Mubarak para que le devuelva la visita.


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