En Salta, un 70% de esos fondos se canalizó a través de la Asignación Universal, que cubre a 1 de cada 4 niños. Otros recursos bajan de programas como los comedores infantiles, tarjetas sociales o “Pan Casero”.
Ante la falta de trabajo y un alto porcentaje de empleo en negro, es necesario que el Estado inyecte recursos entre los que menos tienen. Un estudio publicado por el Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico (Ielde) precisa que en Salta un 25% de los hogares requiere de subsidios para poder vivir.
El 71% de las subvenciones de 2013 corresponden a la Asignación Universal por Hijo y por Embarazo. Según el informe de gestión que el gobernador Juan Manuel Urtubey distribuyó el martes en la Legislatura, en 2013 hubo 150.000 niños y niñas beneficiarios y 3.300 mujeres en periodo de gestación. Esos recursos alcanzaron los $609 millones.
El Indec estimó que en la provincia había 528.139 personas de 0 a 18 años en 2013. Entonces, uno de cada cuatro niños requirió del subsidio que otorga la Anses.
Desde mediados del año pasado, por cada hijo el Gobierno paga $460 Pese a una abultada inflación, el monto se mantiene. Así, rinde menos el dinero al momento de comprar carne, leche, pan u otros alimentos básicos. De acuerdo con mediciones oficiales, que han empezado a reconocer altos niveles de subas, la inflación en enero y febrero llegó a un 7,1%. Además, hay que tener en cuenta el incremento a lo largo del segundo semestre del año pasado. Pese a que algunos sectores ya empezaron a negociar los salarios para este año, la Nación aún no actualiza la escala del subsidio.
La tarjeta social, el programa que reemplazo a los bolsones alimentarios, abarca a 87.520 salteños. En 2013 los fondos provinciales llegaron a $113,1 millones.
Por otra parte, el último informe de gestión de Urtubey detalla que para los comedores escolares se distribuyeron $94 millones para alimentar a 152.000 alumnos durante 2013. Si se toma un ciclo lectivo con 180 días de clases, a cada uno le correspondió, en promedio, $3,40.
Para los comedores infantiles la transferencia el año pasado fue de $8.149.824 y se cubrió a una población de 14.149. Se trata de $2,4 por día, un valor muy bajo teniendo en cuenta el alza de los alimentos. Y en cuanto al programa Pan Casero, se transfirieron $4,6 millones para 13.500 familias.
Los pueblos originarios también cuentan con un módulo alimentario. Ese subsidios alcanzó los $23,7 millones. Se asistió a 9.700 beneficiarios.
Desde la Secretaría de Emergencia Crítica de la Provincia afirmaron que se continúa con la entrega de bolsones a esa población, ya que residen en lugares donde no hay comercios para utilizar una tarjeta magnética.
Se pueden tener varios beneficios
Christian Fabián Saade Tobías, secretario de Asistencia Crítica, aclaró que un beneficiario de la Asignación Universal puede también recibir la Tarjeta Social con una carga básica de $100. “Si APS (Atención Primaria de la Salud) detecta que un niño tiene déficit nutricional, se le asignan $70. Además, si pertenece a un pueblo originario se le entrega un módulo alimentario. Ocurre lo mismo si la persona padece celiaquía”, agregó.
Los fondos de esos programas son mixtos, provienen de la Nación y la Provincia. El funcionario adelantó que habrá reuniones con autoridades nacionales para elevar los montos.

Comentá la nota