Familiares y allegados a Carla Figueroa, la joven asesinada recientemente por su marido y violador, Marcelo Tomaselli, encabezaron ayer a la tarde una marcha por las calles de la ciudad en la que reclamaron justicia.
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Aproximadamente 500 personas conformaron el grueso de la movilización que, tras difundir diversas proclamas en la plaza San Martín, recorrieron algunas calles céntricas. “Basta de violencia machista!”, “¡Ahora y siempre Carla presente!”, “¡El cuerpo de la mujer no es territorio del poder!”, fueron las consignas repetidas con mayor insistencia durante la marcha. La movilización se trasladó desde la plaza San Martín hasta el edificio de Tribunales, en calles 9 y 22, y desde allí se dirigió al núcleo céntrico, en 17 y 20. “Que el asesino pague por lo que hizo” pudo leerse en una de las pancartas a lo largo del recorrido.
Los nombres de los jueces Gustavo Jensen y Carlos Flores, cuestionados por los dictámenes que emitieron oportunamente y que permitieron la aplicación de la figura de “avenimiento”, por la cual Tomaselli recuperó la libertad y luego mató a Figueroa, fueron vivamente cuestionados por los manifestantes que pidieron que no se les permita renunciar y que, en cambio, sean juzgados y sancionados mediante la aplicación del jury. Los abogados Armando Agüero y Raúl Quiroga, sindicados como autores intelectuales del acuerdo judicial que culminó en la concreción del “avenimiento”, también fueron cuestionados públicamente.
Otro de los puntos recurrentes fue el reclamo de la reglamentación y plena aplicación de la Ley 26.485, de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales.
En la plaza San Martín se sucedieron varias oradoras. La primera de ellas fue la psicóloga y docente Nilda Masci, en representación del Movimiento por los Derechos de las Mujeres. Luego se sucedieron representantes de Mujeres por la Solidaridad, Soledad Reynoso (hermana de Carla Figueroa), Mirta Fiorucci (Mujeres en Bandada) y finalmente la periodista Claudia Giacobbe.
Los reclamos no fueron exclusivamente referidos al “caso Figueroa” sino que se extendieron a otros episodios de violencia de género registrados en los últimos tiempos. Uno de ellos, el más reciente, el de la joven María del Carmen Paredes, de Santa Rosa, que murió tras la agonía que le provocaron dos heridas de bala. En ese punto fue particularmente clara la consigna que pidió justicia “por las que están, por las que no están y por las que peligran”, coreada por los asistentes.
En los diversos momentos de comunicación con los cronistas que cubrieron la protesta, las organizadoras recalcaron “el activismo de las mujeres” y no dudaron en afirmar que “el asesinato de Carla marca un antes y un después en las luchas por los derechos de las mujeres y por su protección, no sólo en La Pampa sino en todo el país”.
A tono con la andanada de críticas provenientes de diversas jerarquías judiciales del país, también en la marcha de ayer se pidió por la eliminación del figura del “avenimiento”. Cabe recordar, entre otras expresiones, a la del juez Eugenio Zafaroni, que la calificó de “arcaica”.
La movilización transcurrió en absoluta normalidad y fue llamativa la ausencia de un dispositivo policial que protegiera el desplazamiento de la columna con los correspondientes cortes de tránsito en las esquinas.
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