Yamila Ferrer vivía en barrio San José, zona anegada por las últimas lluvias. Cuando la atendieron por primera vez en un efector público, le dijeron que era gripe. En Chabás hubo otro caso fatal.
Familiares y allegados a Yamila Ferrer, una joven de barrio San José fallecida el lunes pasado en una sanatario privado santafesino por leptospirosis, cuestionaron la atención médica en un efector público ya que cuando la joven de 23 años fue atendida allí en dos oportunidades se le diagnosticó gripe.
El cuadro de leptospirosis primero fue informado por el Sanatorio Garay, donde murió Ferrer, a través de un parte médico firmado por el director médico del centro de salud privado, Emilio Moreno. Anoche, Diario UNO lo confirmó a través del Ministerio de Salud de la provincia.
Según relataron desde la familia a este medio, la joven pasó de estar internada en el hospital Sayago “por gripe” a ser derivada al Cullen por “posible neumonía” y desde allí al sanatorio Garay “por falta de camas”, a donde se le detectó la enfermedad que le causó la muerte seis días después.
Cabe destacar que Moreno, del Sanatorio Garay, expresó en su parte que la paciente llegó desde el Cullen “por cuadro de insuficiencia respiratoria aguda” y con la sospecha de que se trataba de un “cuadro neumónico de origen viral”. En el mismo agregó que “dada la epidemiología ya se habían tomado muestras para confirmar la etiología”, y que “días más tarde se corroboró el diagnóstico de leptospirosis”.
Según Moreno, la mujer “ingresó al sanatorio Garay por déficit de cama en el sistema público” y requirió “asistencia respiratoria mecánica, presentando shock y hemorragia alveolar pulmonar. Si bien superó estas situaciones de etapa aguda, desarrolló un cuadro neurológico (panencefalitis) que la llevan a la muerte encefálica”, explicó.
Por otro lado y consultado al respecto del proceso de atención, el director del hospital Sayago, Fabián Mendoza, dijo que “se está analizando cuál fue el proceso de atención de la chica”, al tiempo que aseguró que “por la situación emergente (inundaciones), la semana pasada el personal se estuvo capacitando respecto del procedimiento que se debe seguir por posibles casos de leptospirosis”. Mientras que el doctor Roberto Chito, director del Cullen, comentó que también investigarían sobre el caso.
La historia
Los papás de la joven relataron, día por día, cómo se produjo el fatal desenlace de su hija. “El viernes 13, Yamila fue al Sayago porque no se sentía bien y le dijeron que era una gripe. El sábado volvió porque tenía mucha fiebre y vómitos con sangre, le dieron un medicamento y la mandaron a la casa. El lunes vuelve al Sayago y la internan, pero seguían diciendo que era una gripe y la tenían con suero”, contó Jesús Ayala, papá de Yamila. Su mujer, Ana María Ferrer, siguió con el relato y explicó: “El martes fui a visitarla y cuando llego mi hija me dijo que no daba más y que le dolía mucho la espalda. Más tarde, la enfermera me dijo que aparentemente mi hija tenía una neumonía, pero yo no hablé con ningún médico, solo apareció una nutricionista que me dijo que estaba viniendo una ambulancia para trasladarla al Iturraspe o al Cullen”.
Ana María confirmó que ese mismo día, a las 16, trasladaron a Yamila al Cullen pero “ya no podía respirar”, dijo. “En el hospital hicieron todo lo posible, placas y análisis, y nos confirmaron que no era una gripe como nos venían diciendo, que era algo más. El médico nos dijo que esperaba los resultados para saber si era hantavirus o leptospirosis y me dijo que mi hija estaba mal”, recordó.
“De ahí la llevan al Garay con este cuadro incierto, pero en el sanatorio la doctora me dijo que no tenía la certeza de la enfermedad pero que por el cuadro que presentaba iban a trabajar sobre una supuesta leptospirosis”, agregó la mamá.
Ayala aseguró que “el domingo confirmaron que tenía leptospirosis y hantavirus. En ese momento me dicen que tenían que despertarla para ver qué grado de complicación tenía. El pulmón estaba limpio y el riñón, al que le habían hecho una diálisis, ya funcionaba bien. Más tarde nos dice la doctora que todo lo que había avanzado había retrocedido porque la tomografía computada había salido mal, y nos confirmó que el cerebro estaba dañado. Y el lunes nos llamaron a las 9.30 para decirnos que había fallecido Yamila”, describió.
“A mí no me van a devolver la vida de mi hija, acá hubo abandono de persona y mala praxis”, dijo con angustia la mamá de Yamila. “Es una vergüenza. Esto se tiene que saber. Queremos que se hagan cargo porque se perdió tiempo”, lamentó el papá y agregó: “Ella tiene cuatro hijos y trabajaba en una cuadrilla que hace trabajos para la Municipalidad de limpieza de zanjeo y desmalezamiento y trabajó hasta ese viernes (13) sin que le dieran ninguna pastilla”.
Al respecto desde la Municipalidad de Santa Fe confirmaron a Diario UNO que la joven pertenecía a la Cooperativa de Trabajo Los Redimidos de Cristo, que realiza trabajos de desmalezamiento en los barrios, contratados por el municipio. En cuanto a la prestación del servicio durante la emergencia, aseguraron que la joven y sus compañeros se encontraban desafectados de la labor.
En lo que refiere a prevención, un tema que tras el fallecimiento de Yamila Ferrer preocupa a los vecinos de barrio San José, la directora de Protección y Promoción de la Salud, Andrea Uboldi explicó que aunque se categorizaron los barrios y “en la zona norte se dieron más de 20 mil tratamientos de medicación preventiva, la pastilla no es mágica y la recomendación es tomarla en el momento en que hay agua”.Y agregó: “Igual, independientemente de que se tome la pastilla o tenga el tratamiento oportuno, nadie garantiza que no puedas tener complicación”.
La leptospirosis se transmite por contacto de la piel (especialmente si está lesionada) con agua, tierra húmeda, vegetación o escombros contaminados con orina o tejidos de animales infectados (como roedores, caballos, vacas, cerdos y animales silvestres). Los principales síntomas de la enfermedad son fiebre, cefalea, dolores musculares, articulares y óseos, ictericia, insuficiencia renal, hemorragias y afectación de las meninges. Se trata de una enfermedad zoonótica y se manifiesta principalmente en época de lluvias e inundaciones.
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