Un grupo de vecinos ocupó intempestivamente un predio en la Margen Sur propiedad de una familia fueguina que ahora reclama por su devolución. Los damnificados aseguran que los usurpadores rompieron el alambrado perimetral y ya están vendiendo las parcelas. Entre tanto ese predio fue incluido en una expropiación por parte de la Legislatura y ahora el Gobierno solo quiere pagarles un ínfima parte de lo que vale, denunciaron.
Una familia fueguina denunció haber sido víctima de la ocupación ilegal de un predio de poco más de una hectárea que poseen en la Margen Sur, por parte de varias familias que en forma organizada ingresaron entre el 20 y 21 de febrero pasado.
Luz Velásquez, integrante de la familia damnificada, entregó una carta a los medios de comunicación donde señalan que “en 1986, después de 40 años en Tierra del Fuego, Carmen de Velasquez con sus hijos María, Silvia, Luz, Manuel y Cecilia, deciden comprarle a la Sociedad de Productores S.A. una ‘manzana’ de 1,2 hectáreas en la Margen Sur”.
Agregan que “siendo una familia muy unida, con mucho esfuerzo realizamos el pago total de la tierra y obtuvimos la Escritura Traslativa de Dominio a nuestro nombre en el año 2005, inscribiéndola en el Registro de la Propiedad Inmueble”.
Según relatan, en 1986 “utilizamos nuestra manzana para distintas actividades, sin ningún tipo de inconvenientes, ya que primero quedaba alejada del pueblo y luego, con los sucesivos impulsos migratorios, siempre fue ignorada por los vecinos usurpadores de tierras, quienes respetaron a nuestra extendida familia”.
“Viendo el avance de las usurpaciones y el crecimiento exponencial de nuestra familia, la que en la actualidad cuenta con cuatro hijos de Carmen, 17 nietos y 19 bisnietos, decidimos encargarle a un agrimensor para que organice una subdivisión de nuestra ‘manzana’ en 32 lotes a favor de todos los miembros de nuestra familia, para que todos pudieran vivir en la tierra que compramos”.
Aseguran que “nuestra intención era la de seguir desarrollándonos a través de nuestro propio esfuerzo, como hacemos desde hace tantos años, sin tener que solicitar viviendas al IPV, ni lotes fiscales”.
La Manzana de la Discordia
La carta agrega que “todo marchaba sobre rieles hasta que el Gobierno (provincial) le solicitó a los legisladores que dicten una ley para que nos expropien nuestra ‘manzana’, lo que éstos hicieron el 8 de julio de 2011 a través de la Ley Provincial Nº 847, la que con el fundamento falso de que debían regularizar las tierras usurpadas, determinó la expropiación de nuestra ‘manzana’, la cual no estaba usurpada, y ofreció pagarnos como indemnización el equivalente a un lote. Es decir, el Gobierno nos expropiaba 32 lotes y ofrecía pagarnos el equivalente de uno solo como indemnización”.
Luego de las negociaciones administrativas de rigor –dos años después- el Gobierno de la Provincia le inicia a esta familia la demanda civil “para lograr la expropiación de nuestra ‘manzana’ y pagarnos lo menos posible como indemnización. Nosotros planteamos la inconstitucionalidad de la ley por los fundamentos falsos de la misma y estamos en medio de un juicio civil, con la absoluta posesión en nuestro poder de la tierra de nuestra propiedad”.
Pero esta posesión no les duró mucho, “la noche del 20 y la madrugada del 21 de febrero de 2014 un grupo de usurpadores, referenciados en una señora de nombre Quiñones y un señor de nombre Godoy, de acuerdo a lo que los mismos han indicado en medios de comunicación social, rompieron el alambrado perimetral, robaron el alambre, los piquetes, los postes y los carteles de propiedad privada que se hallaban en nuestra ‘manzana’ y procedieron a marcar y a delimitar dentro de nuestra ‘manzana’ con elementos de precisión que ya usaron en otras usurpaciones, distintos lotes que esa misma mañana pusieron a la venta”.
Agregan que “muchos vecinos con problemas de viviendas, pero con autos, salieron en manada a comprar lotes de esta ‘empresa inmobiliaria’ de usurpación, los que ya lucen carpas, tolderías y ranchitos. La fuerza de choque usurpadora ya recaudó más de 300 mil pesos con la venta de ‘sus’ lotes”.
En este punto, “nuestra parte acudió a la justicia, siendo atendidos por la señora Fiscal, quien tomó y elevó la denuncia al Juez de turno, quien ordenó medidas que llevó adelante la Policía de la Provincia, todos ellos ajustados a los ritmos legales de los códigos de procedimiento, con absoluto cumplimiento de los derechos de defensa de los usurpadores, por lo que aún están fijando fechas para el llamado a indagatoria”, se quejaron.
“Estamos a la espera de la resolución judicial y el desalojo de la ‘manzana’ de nuestra propiedad y el pago de la rotura y robo del alambrado, postes piquetes y carteles de la misma”, exponen.
La carta tiene siete preguntas que se hace esta familia damnificada y que transcribimos a continuación:
1.- ¿Existe un sistema de normas comunes a toda la sociedad? ¿O la capacidad de fuerza de algunos sectores los inmuniza de ser alcanzados por la Ley?
2.- ¿Existe una nueva normativa jerárquicamente superior, ingenua, obtusa, primitiva, a ajena a los poderes de la democracia, que autoriza al uso de la fuerza propia, a la que no se puede enfrentar con la fuerza de la Ley?
3.- ¿Cómo es posible que los referentes de los usurpadores tuvieran copia del expediente administrativo que con motivo de la expropiación se tramitó el en Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la provincia?
4.- ¿Existe la posibilidad de nuestra parte de asumir el derecho lírico a la ignorancia y retomar por la fuerza nuestra ‘manzana’?
5.- ¿Cuál será el parámetro judicial para que una persona que recién llega a Tierra del Fuego pueda decir que está en estado de necesidad para usurpar un lote?
6.- ¿Cuál será el parámetro para que una persona que tiene vehículo, trabajo y bienes pueda decir que tiene un estado de necesidad para usurpar un lote?
7.- Ignoran los políticos la existencia de estas ‘inmobiliarias de la usurpación’, que usurpan lotes, los subdividen y luego venden a personas que atraviesan necesidades de vivienda porque esos mismos políticos no resuelven sus problemas?
“Son varias las preguntas que nuestra familia se hace y múltiples las respuestas que pueden darse. Cada usurpación que se ha hecho en la ciudad ha terminado con la entrega de los lotes usurpados a quienes quebrantaron la ley, pasando por arriba de quienes estaban en los listados de inscriptos en las direcciones de tierras fiscales. Esta ocupación, de una u otra forma, va a terminar de otra manera”, advierten finalmente los integrantes de la familia compuesta por los apellidos Riveros, Pérez Velásquez, Mancilla Hernández, Ojeda Haro, Velázquez, Haro y Paco.
Comentá la nota