Fue inaugurado ayer el flamante edificio de la escuela Diego de Rojas, en la localidad de Famaillá, donde funcionó el primer centro clandestino de detenciones desde 1975, con el "Operativo Independencia", y luego del golpe de 1976, con el "Proceso de Reorganización Nacional".
La inauguración fue presidida a través de una teleconferencia por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y en Famaillá la acompañaron el ministro de Educación, Alberto Sileoni; el secretario de Derechos Humanos, Martín Fresneda; la titular de la cartera educativa local, Silvia Rojkés; y los mellizos José y Enrique Orellana.
"Para la estadística, esta puede ser la escuela construida mil seiscientos y pico de esta década ganada, pero acá pasa una cosa más importante que eso, acá está el triunfo de la vida sobre la muerte", dijo Sileoni.
Del acto participaron organismos de derechos humanos y delegaciones escolares. "Escuchamos a los sobrevivientes decir que contra tal pizarrón se fusilaba o que en el aula de segundo grado los picaneaban; por eso no es posible pensar a chicos estudiando entre los recuerdos del horror", enfatizó el Ministro, al resaltar la decisión de construir el establecimiento en un predio ubicado a 300 metros de la "escuelita de Famaillá", que será convertido en un espacio de memoria





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