En el marco de la importancia que cobra el futsal en Tierra del Fuego, con una gran convocatoria de jugadores y espectadores, son notables las irregularidades edilicias de los espacios deportivos y la amplia necesidad de ellos. El caso del gimnasio Jorge Muriel.
Hace muchísimos años que el fútbol de salón representa en la provincia la disciplina más destacada por su alta participación. Actualmente hay alrededor de 5.000 practicantes.
En el gimnasio provincial Jorge Muriel cada semana se desarrolla el campeonato Apertura Futsal AFA y el Futsal CAFS y los participantes son los que más padecen las malas condiciones del lugar.
Las demandas de los deportistas se basan fundamentalmente en la falta de agua en los baños, necesidad de otro vestuario, poca luz en la cancha, vidrios rotos, instalación de un tablero profesional adaptado a las competencias que se destacan, entre otras cosas. Tampoco hay un cartel afuera del establecimiento que indique el nombre del gimnasio.
Deportistas opinan
«Faltan lugares o quedan chicos cuando hay partidos importantes. Hay veces que las fechas se suspenden por eso. El futsal es un deporte que es una pasión en Tierra del Fuego y convoca a mucha gente. Hay problemas de poca luz o los baños no están bien», dijo Ezequiel Pereyra, futbolista de Soldasur.
También, Cristian Oroz, jugador de Victoria, dio su opinión, «las líneas demarcadas en el piso no están adaptadas a las reglas de AFA, además hay una parte que está rota cerca de donde están los arqueros. Hay veces que por falta de lugar, el banco suplente lo ocupa la gente y hace frío en los vestuarios porque algunas ventanas no tienen vidrios. Dicen que Río Grande es la capital del futsal».
Al respecto, Alejandro «Guata» Navarro, jugador histórico de futsal, expresó a El Sureño: «La falta de gimnasios en Río Grande es fundamental. Faltan espacios para entrenar, no solamente desde el punto de vista competitivo, si no participativo. La gente que sólo quiere practicar un deporte no tiene lugar disponible a no ser que pague la hora en un club, aunque ni siquiera alquilando se abastece».
Sin mantenimiento
Por último, la obra pública para el deporte se encuentra en abandono actualmente, no hay mantenimiento de infraestructura en los pocos espacios deportivos que tiene la ciudad y tampoco se construyen los necesarios para abastecer a una de las prácticas de entretenimiento más relevante de Tierra del Fuego.
«Cuando esto era chico, el centro deportivo ya no daba abasto, después se realizaba en el polideportivo Carlos Margalot, y ahora es generalmente en el Muriel, el cual siempre quedó chico para la cantidad de gente que trae el deporte. Hay una falla por parte del Estado porque no hay infraestructura suficiente para practicar futsal», destacó Navarro.
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