Son dos iniciativas enmarcadas en el proyecto oficial para que la Provincia vuelva a generar energía.
Se trata de la central hidráulica de La Carrera y los generadores eólicos montados en la cima del cerro Ancasti.
En la primera, la provincia realizó una importante inversión para rescatar la usina que produce energía limpia con el agua del dique de Pirquitas, y que estuvo abandonada durante varios años, al igual que otras ubicadas en distintos puntos de la geografía catamarqueña.
Esta central se encuentra plenamente operativa desde hace más de un año, a pesar de lo cual la Provincia no puede entregar la energía que produce, porque legalmente no está autorizada para ello. Es por eso que se consideró necesaria una empresa estatal que administrara este tipo de recursos. El Gobierno impulsó entonces en la Legislatura la ley de creación de una "Enarsa local", que no prosperó por falta de tratamiento de los diputados.
La otra obra en cuestión es la bautizada en el Ejecutivo como "Central Eólica Cerro Ancasti".
El proyecto marca la primera iniciativa provincial para generar energía usando la fuerza del viento. Cuatro aerogeneradores fueron adquiridos de segunda mano en Europa, y luego de una serie de trabajos, se montaron en la cumbre del cerro Ancasti.
La iniciativa registra también una importante demora. En un primer momento, se habló de habilitar la central en febrero. Sin embargo, pasado marzo, el titular de Servicios Públicos, Rafael Assante, dijo que a pesar de estar lista, no se puede operar aún porque falta el visto bueno de EDECAT y Transnoa, para lo cual no hay aún fecha.

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