Breivik no tenía vínculos con ninguna agrupación neonazi ni antecedentes penales
ESTOCOLMO.- Anders Behring Breivik, el noruego de ultraderecha de 32 años que confesó haber disparado sobre un numeroso grupo de jóvenes en un campamento de verano y detonado una bomba en el centro de Oslo que terminó con la vida de por lo menos siete personas, es un misterio para los investigadores.
Aunque tiene opiniones antiislámicas, no tiene vínculos conocidos con el extremismo militante. "Salió de la nada", dijo un funcionario policial que solicitó anonimato.
La agencia noruega NTB reveló que Breivik, un ciudadano noruego rubio y de ojos azules, era el propietario legal de varias armas de fuego y que pertenecía a un club de armas. Dirigía una empresa hortícola, lo que le habría permitido tener acceso a grandes cantidades de fertilizante, una sustancia que tiene el potencial para convertirse en un explosivo.
Pero Breivik no pertenecía a ninguna de las facciones conocidas de la pequeña y atomizada extrema derecha noruega, y no tenía antecedentes penales, salvo ofensas menores. "Estaba fuera de nuestros radares. Lo habría estado si tuviese actividad en los grupos neonazis de Noruega -dijo el funcionario policial-. Pero podría de todos modos inspirarse en la ideología de ellos."
Sveinung Sponheim, el jefe de la policía nacional, dijo a la emisora estatal NRK que las publicaciones del sospechoso en Internet "sugieren que tiene inclinaciones políticas de derecha y opiniones antiislámicas, pero todavía queda por verse si motivaron sus actos o no".
Durante 2009 y 2010, Breivik publicó regularmente sus opiniones en una página web de derecha noruega llamado Document.no, según reveló Hans Rustad, editor del sitio. "Escribe sobre todo acerca de lo que los norteamericanos llaman la guerra cultural, con foco en la inmigración, la demografía, la identidad y la política en un sentido amplio", escribió Rustad ayer en el sitio. "Su principal enemigo no son los musulmanes, sino los multiculturalistas y los que él llama marxistas culturales", añadió.
Su perfil de Facebook fue dado de baja ayer por los administradores de la red social. La cuenta de Twitter con su nombre consigna un solo post, del 17 de julio. En él cita al filósofo liberal inglés John Stuart Mill: "Una persona que cree en algo tiene tanta fuerza como 100.000 personas que sólo tienen intereses".
"Lo raro es que no se haya suicidado", dijo el funcionario policial. "Es una suerte que no lo haya hecho, porque así podremos saber más acerca de sus motivaciones."
Las autoridades estaban interrogando ayer a los testigos acerca de un segundo tirador, pero el oficial de policía reveló que era perfectamente posible que un solo hombre llevara a cabo los dos atentados. "Evidentemente es un hombre frío como el hielo. Pero acercarse al edificio de gobierno es fácil. Las calles en esa zona son muy abiertas", explicó.
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