Extraña historia de la búsqueda de una familia que terminó con una captura por homicidio

Extraña historia de la búsqueda de una familia que terminó con una captura por homicidio

Uno de los buscados está acusado por el crimen de su madre, en Ramos Mejía

En un dramático giro de una búsqueda de personas desaparecidas, la familia de la que supuestamente no se tenía noticias desde diciembre pasado apareció ayer en Santa Teresita, pero sin un final feliz: la mujer fue inmediatamente arrestada, ya que era perseguida por la justicia provincial como sospechosa del asesinato de su madre.

El caso tomó trascendencia pública por la denuncia familiar ante la falta de contacto con el matrimonio de Germán Fitzi y Claudia Ercoreca. A fines de diciembre, Fitzi envió un extraño mensaje a su padre en el que revelaba su intención de cortar los vínculos con la familia. Frente a esa situación y sin tener más noticias, la familia Fitzi presentó una denuncia por la desaparición del hombre, de Ercoreca y de los dos hijos del matrimonio.

En forma paralela otra historia se desarrollaba. Cuando el matrimonio y los dos menores fueron descubiertos ayer en la terminal de ómnibus de Santa Teresita, la Justicia ya tenía una orden de captura contra Ercoreca por el asesinato de su madre, identificada como Lida Frachini, de 76 años, cuyo cadáver había sido encontrado la madrugada del sábado último en su departamento del quinto piso de un edificio situado en Chacabuco al 328, de la ciudad de Ramos Mejía,

 

Las fuentes de la investigación señalaron a Télam que Frachini había sufrido a principios de noviembre pasado un asalto en la calle, en Morón, donde la golpearon en el rostro y le lesionaron la mandíbula, por lo que estuvo internada en una clínica hasta principios de diciembre.

Tras recibir el alta, la anciana quedó al cuidado de su hija en la casa que ésta habitaba junto a su esposo e hijos, en Alicante al 1819, de la localidad de Isidro Casanova, también en La Matanza, pero el 28 de diciembre, por problemas de salud volvió a ser hospitalizada.

En esa situación permaneció internada hasta el 7 de este mes, cuando nuevamente le dieron el alta, pero esta vez no se quedó en la casa de su hija, sino que se fue a su departamento de Ramos Mejía.

Un jefe policial que participa de la pesquisa explicó a Télam que, en paralelo, una hermana de Fitzi, de nombre Denise, denunció que no tenía noticias de su hermano y su familia desde el 29 de diciembre, por lo que se inició una causa por "averiguación de paradero" en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 6 del Departamento Judicial La Matanza, a cargo de la fiscal Mariana Sogio.

Seis días después de esa presentación judicial, los vecinos dijeron haber visto a Ercoreca salir del departamento de su madre, en Ramos Mejía, con una bolsa de consorcio, mientras que 48 horas más tarde -el viernes pasado-, la ahora acusada regresó al inmueble y dijo a los testigos que encontró a su madre muerta.

El jefe policial consultado señaló que Ercoreca se dirigió junto a unos vecinos a la comisaría de Ramos Mejía, donde alertó que su madre había fallecido, al parecer, por "causas naturales", e inmediatamente dijo que se iba a buscar un médico y una cochería para velarla.

Como la mujer no regresó, el personal policial se dirigió en las primeras horas del sábado al departamento de la anciana y halló el cadáver en avanzado estado de descomposición.

"A simple vista no se advertían lesiones", describió el investigador y agregó que luego la autopsia determinó que Frachini había muerto por golpes en el cuero cabelludo, cuello y tórax, y que estos traumatismos eran muy recientes y no estaban relacionados con las heridas sufridas en el asalto en Morón.

Además, los forenses estimaron la data de muerte en más de 72 horas antes del hallazgo del cadáver, por lo que el crimen ocurrió el miércoles 20 de enero, el mismo día en que los testigos dijeron haber visto allí a la hija de la víctima.

Sobre la base de estos elementos, el fiscal Carlos Arribas pidió ayer la detención de Ercoreca y la acusó del delito de homicidio calificado por el vínculo.

La familia del esposo de la detenida sospecha que alguna secta podría estar vinculada con el cambio de costumbres de su familiar.

Comentá la nota