El ejército tomó el control de la situación; evacuan a extranjeros
EL CAIRO.- Tiroteos, saqueos, 125 muertos, miles de extranjeros que están siendo evacuados en aviones especiales, aviones de caza F-16 sobrevolando la plaza Tahrir, bancos cerrados, comercios con las persianas bajas, colas en las estaciones de servicio para cargar nafta, que empieza a escasear.
¿El Cairo como Bagdad? En medio de un evidente vacío de poder y un virtual clima de guerra, Egipto vivió ayer el sexto día consecutivo de protestas. El país estaba absolutamente paralizado, militarizado e incomunicado (Internet sigue totalmente bloqueado).
El caos y la anarquía se extendieron en El Cairo, Alejandría y otras ciudades del país, mientras la situación del presidente Hosni Mubarak es cada día más incierta.
En otra muestra del descontrol, las cárceles quedaron vacías, los guardias desaparecieron de las prisiones de El Cairo y Alejandría, y los prisioneros murieron o escaparon.
El ejército, una de las instituciones más respetadas del país, ha empezado a ponerse al mando de la situación: redobló su presencia en toda la ciudad, estableció checkpoints para buscar a los prisioneros que se habían fugado e impuso provisionalmente el orden de manera pacífica.
Los militares redoblaron el despliegue en la plaza Tahrir, pero hasta el cierre de esta edición no habían repelido ni impedido la llegada de manifestantes; sólo se habían limitado a ser testigos pasivos. "Mubarak, the game is over, Mubarak get out" , se leía en grafitis pintados en la plaza, donde miles de personas volvieron a desafiar el toque de queda para pedir la salida del "faraón". Para hoy, las autoridades ordenaron adelantar en una hora el toque de queda, que comenzará a las 15.
Video: Protestas en Egipto, de lo más visto en Youtube (Youtube)
"Es la primera vez que pasa algo así en mí país. La protesta es justa, porque Mubarak nunca se ocupó de nosotros y tiene que irse ya", gritaba Ahsraf, un desempleado de 24 años, que abrazaba, eufórico, a un militar. Su frase es la que se repite con insistencia desde el comienzo de esta rebelión que se inspiró en la que en Túnez acabó con el régimen de Ben Ali.
Otra señal de respeto hacia la revuelta que amenaza con provocar un "terremoto" en Medio Oriente fue que el ejército dejó que el premio Nobel de la Paz Mohamed el-Baradei, con arresto domiciliario desde el viernes pasado, también pudiera llegar a la plaza Tahrir a manifestarse.
El-Baradei es conocido en el mundo por su papel como jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cuando advirtió que Irak no tenía armas de destrucción masiva antes de la invasión de 2003. Rodeado por la multitud, el Nobel de la Paz, que para muchos podría convertirse en la cabeza de una revuelta hasta ahora sin líderes, llamó al régimen de Mubarak a dar un paso al costado.
"Mubarak tiene que irse. Empieza una nueva era. Nos robaron la libertad durante 30 años y lo que empezó ahora no puede volver atrás", clamó.
"Es evidente que Mubarak tiene que irse hoy mismo. Si es un verdadero patriota, que se vaya por el bien del país, que se está cayendo a pedazos", dijo El-Baradei a CNN, y subrayó que él estaba dispuesto a encabezar una transición y convertirse en "un puente entre la dictadura y la democracia", idea que cuenta con el apoyo de la agrupación islámica Hermandad Musulmana, el principal grupo de oposición y de otros partidos. Se abriría así un período de transición con un gobierno de unidad nacional que dicte una nueva constitución y convoque a elecciones libres.
La confirmación de que es el poder militar el que tiene en sus manos el destino de este país, clave en el equilibrio estratégico del polvorín de Medio Oriente, llegó antes de las cuatro de la tarde, cuando comienza el toque de queda. Entonces, durante media hora, con un estruendo de lo más intimidatorio, dos aviones jet militares sobrevolaron la plaza Tahrir, el Nilo y los rascacielos de los hoteles cinco estrellas, como queriendo decir: "Aquí estamos: no habrá anarquía".
Protestas en Madrid, frente a la embajada de Egipto, en apoyo a un cambio de régimen - Foto: EFE
La represión contra los manifestante ya tiene un saldo de cerca de 140 muertos - Foto: EFE
El premio Nóbel de la Paz, el egipcio Mohamed ElBaradei, habla en la plaza Tahrir - Foto: EFE
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"Espero que el ejército controle la situación", dijo El-Baradei, preocupado, como la mayoría de los egipcios, por la falta de ley y orden en el país.
El Cairo, una metrópoli de más de 20 millones de habitantes, apareció militarizada, con tanques y militares desplegados en gran parte de los barrios, en una atmósfera de lo más surrealista. A pesar de que aquí el domingo es laborable, las calles seguían semidesiertas con civiles que, ante la falta de policías, improvisaban para dirigir el tránsito.
El silencio, increíble en una ciudad en la que, por lo general, se oyen constantemente bocinas en un tránsito infernal, sólo era roto por algún esporádico tiroteo o el ruido de los helicópteros militares.
Reunión de emergencia
La televisión nacional mostró imágenes de Mubarak en una reunión de emergencia con el nuevo vicepresidente, Omar Suleiman, y el nuevo primer ministro. Anoche, el acorralado mandatario anunció en un mensaje por televisión que ha pedido a su nuevo gobierno que adopte reformas para promover la democracia y el diálogo con la oposición. Fue otra señal de que intenta aferrarse al poder a pesar de la revuelta.
"No se puede pronosticar qué va a pasar. La situación es compleja y de lo más volátil, pero el hecho de haber nombrado por primera vez en 30 años a un vicepresidente significa que Mubarak está tomando recaudos para que, cuando se vaya, no haya un vacío de poder", dijo a La Nacion el embajador argentino en Egipto, Luis Cappagli. "Lo que puede suceder es que aguante un poco más, justamente para evitar la anarquía, pero ya es claro que ni Mubarak, una figura totalmente desprestigiada políticamente, ni su hijo Gamal, pueden presentarse en futuras elecciones", añadió.
La policía, que anteayer había desaparecido misteriosamente de las calles, comenzó a aparecer en algunos barrios. Muchos analistas especulaban con que pudo haber sido una estrategia deliberada de Mubarak para permitir que hubiera saqueos y vandalismo, y que después la población reclamara a gritos seguridad y orden.
Informaciones no confirmadas indican que algunos testigos vieron uniformes policiales entre los saqueadores. La noticia de que en el norte de El Cairo 34 miembros de la Hermandad Musulmana lograron escaparse de la cárcel Wadi Natrun, cuando los guardias "abandonaron sus puestos de trabajo", alimentó estas especulaciones.
Aprovechando las protestas, también se fugaron presos de pequeñas prisiones en otras provincias egipcias. Muchos creen que lo que está sucediendo no son fugas, sino que la policía está dejando salir a los presos para incrementar el caos.
OMAR SULEIMAN
VICEPRESIDENTE DE EGIPTO
Profesión: militar
Edad: 74 años
Origen: Qina, Egipto
Forma parte del círculo íntimo de Hosni Mubarak y es considerado "presidenciable". Fue jefe de inteligencia y mediador de numerosos conflictos en Medio Oriente.
MOHAMED EL-BARADEI
LIDER OPOSITOR
Profesión: diplomático y político
Edad: 68 años
Origen: El Cairo, Egipto
Dirigió el OIEA y fue premio Nobel de la Paz. Opositor a Mubarak, regresó a Egipto para liderar la transición y postularse como el sucesor del presidente egipcio.
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