En el día de hoy continuará en los Tribunales piquenses el juicio por graves hechos contra la integridad sexual, donde se encuentran imputados un hombre y una mujer, siendo tres las víctimas e hijas de esta última. Ayer tuvo lugar una extensa doble jornada, la que comenzó durante la mañana y culminó en horas de la noche.
El fiscal Alejandro Gilardenghi intentará demostrar a lo largo del juicio que la madre de las menores tenía conocimiento de lo que hacía su expareja con las menores y que no hizo nada para evitar los aberrantes hechos. Luego de la palabra del representante del Ministerio Público y de quienes ejercen la defensa de los imputados, se escuchó la declaración de la profesional médica que denunció los sucesos; posteriormente declaró la hermana de una de las víctimas y se escucharon los testimonios de las menores obtenidos a través de Cámara Gesell.
Por la tarde comparecieron una decena de testigos, para el día de la fecha se prevé una jornada similar donde deberán presentarse cerca de una veintena citados por las autoridades judiciales. El Tribunal está integrado por los doctores Alfredo Alonso, Fabricio Losi y Carlos Pellegrino.
Al hombre se le imputa un supuesto caso de “abuso sexual, con acceso carnal, agravado por la situación de convivencia” que mantenía con una menor de 11 años de edad; y posteriormente -a raíz del resultado de entrevistas en Cámara Gesell- el fiscal Gilardenghi sumó en su contra otras dos acusaciones por “abuso sexual simple”, que habrían damnificado a otras dos menores, de 13 y 17 años.
La investigación se inició ante un presunto caso de “corrupción de menores”, luego que un grupo de niños se alejara de un hogar que compartían en el barrio El Molino de esta ciudad y fueran alojados en los Mini Hogares, por orden del Juzgado de la Familia y el Menor de la II Circunscripción.
Cuando personal de Salud Pública revisó a los hermanitos, descubrió que una niña de 11 años de edad habría sido “violada”, supuestamente por su padrastro. Entonces el fiscal Gilardenghi solicitó -a comienzos de junio de 2012- la detención preventiva del hombre y su pareja, es decir la madre biológica de la niña.
Contra el masculino se imputó la supuesta autoría de un hecho caratulado preliminarmente como “abuso sexual con acceso carnal, agravado por la convivencia”; mientras que la mujer fue blanco de una grave acusación de “corrupción de menores”, entendiendo que la misma conocía lo padecido por su hija y no hizo nada para evitarlo.
Más adelante, la imputada recuperó su libertad -con restricciones de acercamiento hacia sus propios hijos, tras permanecer 16 días con preventiva-, y los investigadores establecieron que otras dos hermanas de la niña de 11 años también habrían sido víctimas de abusos sexuales simples, por parte del padrastro; por lo que se formalizó una nueva audiencia en Tribunales para imputarle la supuesta autoría y allí se dictó que permanezca cumpliendo “prisión preventiva hasta la finalización del proceso”, es decir hasta el desarrollo de un juicio y posterior sentencia.
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