La auditoría a la empresa municipal se extenderá del 1 de enero de 2004 al 30 de junio de 2010. El proyecto fue impulsado por el radicalismo y apoyado por todos los bloques.
El proyecto impulsado por el radicalismo y apoyado por todo el cuerpo dispone realizar auditorías a Tamse, Ciudad de Córdoba y Coniferal, que deberá incluir el período que va del 1 de enero de 2004 al 30 de junio de 2010.
La decisión de los ediles se apoya en el artículo 64, inciso 22 de la Carta Orgánica Municipal, que faculta al Concejo Deliberante o solicitar este trámite una vez por cada período del cuerpo (ver aparte).
Es poco explicable que los concejales no hayan utilizado antes esta facultad, teniendo en cuenta que desde hace muchos años la Tamse es un agujero negro y que viene siendo el destino de importantes subsidios municipales, es decir, dinero de los contribuyentes.
En la administración de Juez se comprende que la oposición no haya recurrido a este instrumento porque el oficialismo controlaba 21 de las 31 bancas del cuerpo, pero no es el caso que se presenta desde ya dos años, con el giacominismo con apenas 5 concejales.
La auditoría se extiende a las privadas y en el tiempo arranca el 1 de enero de 2004. Es decir, incluye prácticamente toda la administración de Juez. Los resultados de la investigación serán muy importantes, porque pondrá claridad y fiabilidad -particularmente en la Tamse- sobre las responsabilidades del anterior y el actual intendente en el desmanejo de la empresa.
Como las dos administraciones son del Frente Cívico y ha habido cambios de bando entre los seguidores de Juez y de Giacomino, se presentarán situaciones especiales en este proceso de investigación administrativa.
Un caso es el de uno de los mandantes de la realización de la auditoría, Walter Nostrala, actual presidente del bloque juecista y presidente de la Tamse entre 2005 y 2007. El otro es el de Mario Agüero, vocal en ese mismo período del Directorio de la Tamse y actualmente presidente del Tribunal de Cuentas.
La extensión de la auditoría a las privadas tiene objetivos distintos a la de la Tamse. En este caso, responde a la necesidad de establecer el destino de cerca de 60 millones de subsidios municipales por año, entre otros “detalles”. Con Ciudad de Córdoba y Coniferal se quieren establecer datos seguros sobre la rentabilidad de la actividad y proporcionarlos a la calidad del servicio que prestan. También, establecer una base sólida de datos sobre ingresos y egresos, en momento en que se está por sancionar un nuevo aumento tarifario.
[El Concejo Deliberante también aprobó ayer en segunda lectura el
pliego para licitar un nuevo sistema de pago para el transporte urbano de pasajeros. El intendente llamará a licitación en 30 días.]

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