El ministro venezolano de Petróleo, Rafael Ramírez, reveló ayer que "no existe ninguna duda" de que la explosión e incendio ocurridos el 26 de agosto del año pasado en la refinería de Amuay (noroeste) fue un sabotaje.
La nube de gases se desplazó hacia un destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana, por lo que alrededor de la mitad de las víctimas son de ese lugar. El presidente Nicolás Maduro había adelantado el mes pasado que el episodio de Amuay "fue un sabotaje de la derecha, que no tiene escrúpulos", pero dirigentes de la oposición apelaron a un informe de autoría no revelada para atribuir el hecho a "la negligencia gerencial derivada de la falta de inversión y mantenimiento", lo que fue descartado por Ramírez al presentar el informe oficial. «

Comentá la nota