Con diferentes perspectivas científicas se realizaron las 2ª Jornadas para pacientes y familiares oncológicos. Puiggari brindó una bendición telegráfica del Papa. La Vieja Usina estuvo colmada
El comienzo de la jornada auspiciada por UNO fue con una teleconferencia vía Internet, con Juan Pablo Cafiero, embajador argentino en el Vaticano, quien gestionó la bendición telegráfica papal que luego monseñor Juan Alberto Puiggari brindó a los presentes. Además, se contó con una coach para estimular una actitud positiva frente a la adversidad.
Entre otros aspectos, aseguran que abordar la enfermedad con un grupo interdisciplinario de profesionales especialistas, es una de las claves principales y el objetivo al que se apunta en este período. La actividad fue organizada por Alicia Kreviski e impulsada por la presidencia del Bloque de senadores, a cargo de Enrique Tomás Cresto, quien también estuvo presente junto al secretario de Salud, Luis Larrateguy. La iniciativa estuvo auspiciada por Diario UNO.
La primera profesional en abrir el panel fue Silvia Audero, especialista en Oncología Clínica. Ente otros aspectos de su discurso buscó aportar elementos para acortar brechas y favorecer el intercambio posterior. “Como país en vías de desarrollo, estamos en una transición demográfica y epidemiológica; hay más personas que pueden llegar a padecer un cáncer. Con esto quiero decir que nadie se preocuparía por esta enfermedad si hubiera una mortalidad infantil del 50%”. Asimismo señaló que no se trata de una enfermedad nueva y dio ejemplos de estudios y descripciones que llevan siglos.
Además brindó detalles de cómo una célula y un tejido logran un crecimiento anormal. “Pierden la capacidad de morir, generan vasos para alimentarse, genéticamente pueden variar y por eso pueden crecer. El cáncer tiene esa base, pero son todos diferentes”, aclaró.
Sobre el final dio detalles de los avances y las perspectivas médicas sobre la problemática, como así también sobre medidas de prevención y de diagnóstico precoz. Sobre las primeras destacó evitar el tabaquismo y el alcoholismo como así también la exposición solar inadecuada. Lo mismo, hizo referencia a la importancia de la vacuna del Virus del Papiloma Humano (HPV) y de la hepatitis. Sobre las segundas señaló la importancia de practicarse en forma periódica un papanicolau, mamografías, colonoscopías y el control de las lesiones de la piel. “Antes no había equipos oncológicos y eso hoy es un avance”, concluyó.
La segunda oradora fue Lilia Lugo, ginecóloga y genetista. Dio una explicación sobre la relación entre los genes y la enfermedad y también recalcó la importancia de tratamientos y estudios con equipos interdisciplinarios. Luego continuaron las exposiciones, con un pequeño descanso de por medio. Habló una psicooncóloga llamada María Laura Feresín; Rosa Petrani, una tanatóloga que presentó un video; las especialistas en clínica médica Virginia Marina y Evangelina Saint Paul; Paulina Astegiano, nutricionista; y también la coach Griselda Monti. Después comenzó el intercambio con preguntas e inquietudes del público. La mayoría de los presentes asistió con esperanza de conocer herramientas para dar batalla a la enfermedad.
Se estima en proyección que para 2030 serán 15 millones los casos de cáncer en el mundo y por lo menos una de cada dos personas hoy tiene algún tipo de relación con la enfermedad ya sea por padecerla o por conocer a alguien cercano que la tiene o la tuvo.
El cáncer está dentro de las causas de muerte más frecuentes en el ser humano y se estima que en Argentina y en Entre Ríos, el 66% de las muertes, se dan por enfermedades crónicas no transmisibles. El 30% de los fallecimientos en el mundo están relacionadas con el cáncer.
Los tumores más comunes en el hombre son los de próstata y en la mujer el de mamas. Pero el que provoca más muertes sin distinción de géneros es el de pulmón. Desde la organización de la actividad hubo satisfacción por la cantidad de personas que asistieron, por lograr abordar desde diferentes perspectivas a la enfermedad y por haber acortado brechas entre los pacientes, sus familiares y un grupo de médicos reconocidos en la materia.
Cafiero solicitó las conclusiones
Un aspecto importante en la jornada del viernes estuvo dada por el pedido realizado por el embajador en el Vaticano, Juan Pablo Cafiero.
Sobre el cierre de la conferencia a través de Internet solicitó que se le envíen todos los resultados, conclusiones y documentos que se hagan de las jornadas a fin de ser presentados a los organismos vinculados a la salud y a los estudios vinculados al tema de la santa sede. Asimismo, previo al comienzo de las exposiciones, monseñor Puiggari dio la bendición telegráfica enviada y agradeció a Cafiero haberla tramitado. Alicia Krevisky, coordinadora general y organizadora de la actividad, dijo: “La bendición será una suavidad para el caminar y es muy importante tanto para los pacientes como para los familiares”.
Luis Larrateguy, en representación de la Secretaría de Salud, y Enrique Tomás Cresto dieron cuenta además, de la importancia que tiene para la provincia, la apertura del Instituto Provincial del Cáncer en Villaguay.
Bendición papal
* Su santidad el papa Francisco saluda con afecto a los promotores y participantes en las jornadas para pacientes y familiares oncológicos que tienen lugar en la ciudad de Paraná, y pide al Señor que los colme de abundantes favores celestiales, que sigan ayudándoles en el común esfuerzo por combatir la enfermedad, promoviendo la comunicación y colaboración entre todos para un mejor y más fructífero trabajo en favor de los que pasan por esta prueba. Al mismo tiempo, el santo padre alienta a estos enfermos a confiar siempre en Dios, en cuyo corazón hallan acogida los sufrimientos de todos los hombres, y les conceda fortaleza para afrontar la vida con esperanza.
* Con estos deseos, el sumo pontífice, a la vez que implora el materno amparo de Santísima Virgen María, auxilio de los cristianos, les importe de corazón la implorada Bendición Apostólica, que extienden complacido a todos los que cuidan con delicadeza y ternura a cuantos hayan postrados en el lecho del dolor.
* Vaticano, 12 de julio de 2013 Monseñor Peter B. Wells - Asesor.
Con la Psicooncología se pueden afrontar los miedos
Una de las exposiciones más interesantes estuvo a cargo de María Laura Feresín, licenciada en Psicología quien se presentó como psicooncóloga. En su desarrollo, señaló que el trabajo principal al que se debe abocar un profesional de su especialidad es a mantener la autoestima tanto del paciente, como de sus familiares y amigos. “Cada caso es particular. Puede haber dos pacientes con el mismo cáncer y tratamiento, pero son diferentes”, destacó.
Entre las recomendaciones, le dio importancia a que tanto los pacientes como los familiares acudan a un psicólogo desde el principio, al momento de ser diagnosticada la enfermedad. “Es uno de los momentos más difíciles. Puede generar rechazo, que no se quiera hablar del tema, que se tenga rabia, enojos”, dijo.
También detalló el conjunto de sensaciones y sentimientos detectados, que se generan cuando el médico anuncia que el paciente tiene cáncer. “Lo primero es el miedo a la enfermedad, al futuro, a la muerte por cómo se asocia el cáncer con ella. Las personas deben trabajar desde el principio estas emociones, lo mismo el miedo a la quimioterapia y a bajar de peso”, señaló.
Entre otras de las reacciones destacó la negación como una autodefensa y que ella a veces se da en la familia. “También la rabia donde aparecen enojos hacia los seres queridos y a los profesionales”.
Sentimientos de culpabilidad y la ansiedad también son muy comunes y tratables. “Ante la noticia, hay pacientes que sienten que sus amigos y sus familiares se alejan o al revés donde ellos sienten que es el paciente el que toma esta actitud”, dijo Feresín.
La dependencia y cómo trabajarla y la tristeza también son cuestiones a considerar. Por último dio detalles de cómo hablarle a los niños sobre la enfermedad. “Ellos se dan cuenta de que algo pasa y crean sus propias hipótesis, que siempre son peores de lo que se vive. Lo importante es que ellos puedan expresar lo que sienten y explicarles que no es una enfermedad contagiosa”, concluyó.

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