El 2 de marzo se realizará la Vendimia en Mendoza; se esperan anuncios sobre posibles subsidios al transporte y reintegros que alivien la situación del sector.
No se descarta alguna que otra sorpresa, habida cuenta de que 2013 es un año políticamente clave y cualquier gesto sirve para sumar. Lo cierto es que a una semana del gran encuentro anual de la vitivinicultura en el marco de la Fiesta de la Vendimia, las especulaciones empiezan a desvanecerse frente a certezas en materia de anuncios. El otorgamiento de un subsidio a los costos del transporte para exportación, aparece como prioridad uno, seguida por la tan reclamada suba de reintegros.
Son dos de las medidas que más posibilidades tienen de ser médula del discurso que se hará oír en boca de las principales espadas del Gobierno nacional invitadas, entre los que estarán el ministro de Agricultura, Norberto Yauhar y no se descarta aún la presencia de la Presidenta Cristina Fernández. En cualquier escenario (Desayuno de Coviar o el Agasajo Vendimial) y sean cuales fueren las definiciones, marcarán la cancha para el juego que viene. Definiciones que son más producto del “machacar” la industria que de la proactividad de los funcionarios.
Con menos chances aparecen la rebaja de aportes patronales (que otros sectores puedan sumarse al pedido lo complica) y una pobre luz de esperanza aún sigue encendida para otro reclamo que lleva al menos 3 años: reducir o directamente quitar retenciones al vino y mosto, hoy del 5% y 2,5%.
Entre lo ideal y lo posible
“Tenemos pocas expectativas en ese sentido, porque la mitad va a los Gobiernos provinciales y son fondos que estos manejan, al menos desde lo previsto, para la asistencia a los productores”, coinciden referentes en tal sentido.
Desde aquel primer encuentro plenario que se realizó en Mendoza durante la última visita del ministro de Agricultura, Yauhar, el 29 de agosto de 2012, en la Enoteca, los planteos tomaron color y se reforzaron ante Augusto Costa, enviado del Ministerio de Economía de la Nación para recoger inquietudes más puntuales. La vitivinicultura volvió a la carga con tres prioridades: amortiguar los costos logísticos (hoy despachar vino embotellado a puerto equivale hasta un 8% del costo de exportación y hasta 14% en el caso del granel), más reintegros (resignar “flujo de caja” es una apuesta electoral) y menos carga previsional (más improbable).
El titular de Coviar, Lorenzo Capece, destaca que “hay buena expectativa en cuanto a asistencia. Esperamos apoyo porque el nivel de inversiones ha disminuido y hay por delante una gran capacidad para crecer internacionalmente en un contexto en el que los países competidores como Italia y España han adoptado una postura agresiva. Sea lo que fuere será producto de las gestiones que se han hecho y de un intercambio con el Gobierno nacional”.
Compensar la logística de exportación es el punto con menos obstáculos para concretarse. Es un porcentaje sobre el gasto para aliviar una pérdida de competitividad estimada en 21,5% durante 2012. Puesto en números, significa poder amortiguar los U$S 3,75 por litro fraccionado llevándolo a un precio de U$S 3,10.
Lógicamente, la incidencia del costo de transporte en la estructura general es variable y depende de la zona, pero se sabe que oscila entre el 6 y 8% para la botella, y del 11 al 14% en graneles, un dato que dimensiona el perjuicio para la modalidad de mayor crecimiento en envíos al exterior, con un dólar quieto: se parte de un mismo valor por contenedor y un precio más bajo (U$S 0,84).
El estudio ya realizado para describir el crítico panorama termina en la conclusión de que “ya se trabaja por debajo del punto de equilibrio”.
Confirmaciones
Lo que sí está confirmado por ahora es que, luego de la rendición de cuentas del accionar anual por parte de Coviar, se firmará un acuerdo con el ministro de Turismo nacional, Enrique Meyer, que concreta un anticipo del mismo funcionario en octubre, durante la entrega de los premios Best Of. La Nación promete acciones de marketing vitivinícola para promocionar Mendoza como “Tierra del Vino” en el plano internacional, con financiamiento del CFI.



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