Expectativa por la histórica oración de paz del Papa

Francisco liderará mañana una inédita plegaria por Medio Oriente junto al israelí Peres y el palestino Abbas
No estallará de repente la paz entre israelíes y palestinos, eso ya lo sabemos, pero es un gesto fuerte para reabrir un camino de diálogo, cerrado desde hace demasiado tiempo."

Con estas palabras, el padre franciscano Pierbattista Pizzaballa, custodio de Tierra Santa, intentó ayer bajar las expectativas políticas creadas en torno a la inédita plegaria por la paz que protagonizarán mañana, en el Vaticano, el papa Francisco y sus invitados especiales, los presidentes de Israel, Shimon Peres, y de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas.

"La plegaria no es una mediación del Papa, sino que es una invitación a los políticos a hacer una pausa para mirar la realidad de Tierra Santa. La paz no se hace solamente en un salón político. Y la plegaria es un gesto importante que intenta hacer soñar", dijo el padre Pizzaballa.

La plegaria de oración -que tendrá tres momentos, uno judío, uno cristiano y uno musulmán- será a las 19 (las 14 de la Argentina) en los Jardines Vaticanos.

La elección de ese lugar, en una área cercana a los Museos y a la Casina Pío IV, sede de la Academia Pontificia de las Ciencias que preside el obispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo, se debió a que se trata de una zona "neutra" para los miembros de las tres grandes religiones monoteístas, indicó el padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano, en una muy concurrida conferencia de prensa en la que dio detalles del histórico evento.

"No recuerdo que haya tenido lugar en el Vaticano nada parecido", dijo Lombardi, cuando se le preguntó si será la primera vez que en el Vaticano rezarán juntos cristianos, musulmanes y judíos.

Al respecto, el padre Pizzaballa destacó que no hay que confundir las cosas.

"No se trata de un encuentro de oración interreligiosa, sino que es una oración de paz de los presidentes de dos países, Israel y Palestina, donde viven judíos, cristianos y musulmanes", puntualizó.

Lombardi recordó que la idea original del Papa era hacer esta plegaria por la paz durante la peregrinación que lo llevó a Amman, Belén y Jerusalén, hace dos semanas. Pero eso no fue posible por dificultades de tipo logístico y político.

El Papa recibirá a las 18.30 a Peres y Abbas, por separado, en la residencia de Santa Marta. Tras un breve saludo, a los tres protagonistas de la ceremonia se le sumará un cuarto: el patriarca ecuménico ortodoxo de Costantinopla, Bartolomé, que fue invitado por Francisco luego de su histórico encuentro, hace dos semanas, en Jerusalén.

Desde Santa Marta los cuatro se trasladarán hasta el lugar de los Jardines donde se hará la plegaria.

Al final, el Papa hará una invocación de paz e invitará a sus huéspedes, Peres y Abbas, a hacer lo mismo. Luego habrá un apretón de manos entre todos y Francisco acompañará a los dos presidentes a plantar un olivo en ese mismo triángulo verde "neutral", donde se llevará a cabo la ceremonia..

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