El gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, dijo ayer que en sus días junto a Cristina Fernández de Kirchner por su visita oficial a Perú, la presidenta en ningún momento le dijo que tenga en mente convocar a los gobernadores para discutir un replanteo de las relaciones fiscales entre Nación y provincias, presionada por las iniciativas de la oposición que apuntan a modificar el reparto de impuestos coparticipables.
Reprogramación de deuda
"Es decir que si no tenemos un convenio bilateral de financiamiento con el Estado nacional para reprogramar gran parte de los flujos de capital, inexorablemente esta sustitución de fuentes de financiamiento no nos conviene", marcó.
Del mismo modo dijo que "si es necesario para cubrir la coparticipación del Impuesto al Cheque la afectación del Fondo Federal de la Soja, definitivamente no nos conviene, porque es perjudicial a los intereses del Chaco. Hay que ser extremadamente sensatos. Nosotros no vamos a convalidar ningún mecanismo de exacción de recursos que altere la estabilidad macroeconómica. Hay que ser prudentes y razonables", insistió.
El gobernador dijo que cualquier reforma en las relaciones fiscales "debe tener el consenso de los gobernadores, para que podamos promover el financiamiento adecuado de Nación y provincias, y garantizar la sustentabilidad del modelo macroeconómico, porque de nada sirve tomar medidas aisladas que pueden afectar muy perjudicialmetne a ambos niveles del Estado." Capitanich advirtió que los manejos de la oposición "generan incertidumbre" porque no hay certeza sobre cómo ni cuándo se podrá acordar la reprogramación de deuda pública provincial, por cuyos vencimientos en el primer trimestre el Chaco ya sufrió descuentos de coparticipación por unos 180 millones de pesos. "Es una pérdida significativa que genera problemas de financiamiento", marcó.


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