El concejal Mauricio Dova presentará un proyecto para dejar sin efecto el decreto que vedó la actividad. Además, el opositor calificó de “mamarracho” a la entrega de permisos provisorios que ordenó el Ejecutivo
Según el edil, el fundamento de esta petición está dado por el incumplimiento del Departamento Ejecutivo Municipal a la decisión tomada por el intendente Juan Jure de prohibir la venta callejera de artículos, atento a las distintas autorizaciones otorgadas a los vendedores ambulantes para las fiestas de fin de año y Reyes Magos.
“Si el Ejecutivo incumple con sus propios decretos, se pone en jaque la seguridad jurídica y el estado de derecho en la ciudad de Río Cuarto. Esta gestión nos tiene acostumbrados a no cumplir con las leyes. Desde el 2009 está vigente un Código de Espectáculos Públicos que no se cumple ni el Ejecutivo hace cumplir, al punto tal que ahora se va a modificar. Además, desde fines del 2012 existe una ordenanza municipal que creó un fondo (Frepa) que perseguía el otorgamiento de préstamos a los permisionarios de taxis y remises para el cambio de unidades (modificado en el 2013), y a la fecha no se ha otorgado un solo crédito”, describió Dova.
Y agregó: “Si el Estado no cumple sus propias normas, no da el ejemplo y no fija pautas claras para todos, difícilmente se pueda exigir a los ciudadanos que lo hagan”.
A la vez, el concejal peronista dijo que la situación dada por las idas y venidas con respecto a los vendedores ambulantes es un “mamarracho”.
Regular sí, prohibir no
Como contrapartida a las críticas, Dova planteó la idea de avanzar con una ordenanza que deje sin efecto la prohibición para empezar a regular la actividad, reflotando un proyecto de su autoría que presentó el año pasado bajo el lema “Regular, Sí… Prohibir, No…”.
“El objetivo es dar un paso hacia adelante y regular una actividad que es un hecho, y lograr así una solución para todos los sectores y actores sociales involucrados en la problemática”, señaló el concejal.
Entre los puntos centrales de la iniciativa se destacan: la posibilidad de realizar comercializaciones en la vía pública por medio de puestos fijos o semifijos, la prohibición de la venta de productos cuyo origen no pueda acreditarse o sea ilegal, la creación de una tasa municipal a abonar por quienes desarrollen la actividad, los que en todos los casos serán autorizados por el Ejecutivo, y establece la ubicación de los stands a través de un sistema móvil de cuadras peatonales.
Qué hace el Municipio
El Municipio aseguró en varias oportunidades que la autorización para que los vendedores ambulantes se instalen en plaza Roca era momentánea y por única vez. Incluso se les solicitó a los puesteros que tengan en cuenta parámetros estéticos a la hora de montar sus stands.
Durante el pasado fin de semana, el secretario de Desarrollo Humano, Gustavo Ávila, declaró que en estos días comenzarán una ronda de contactos con los mencionados vendedores, los artesanos y el Mercado Urbano para regular la actividad en el marco de la ordenanza vigente.
“Esto es una continuidad de lo que fue la situación que se generó en plaza Roca en Navidad. En algunas cuestiones esto no fue del todo, pero estamos encaminados a hacerlo”, afirmó el funcionario al ser consultado sobre el regreso de los puesteros al centro de la ciudad para la fiesta de Reyes.
El enojo de los mercantiles
A todo esto, es importante destacar que la semana pasada la Cámara Mercantil envió una carta al Ejecutivo con el reclamo por el cese de las comercializaciones en la vía pública.

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