Un hombre que se negó a practicarse un test de alcoholemia terminó demorado por varias horas y su vehículo fue secuestrado por la policía, en virtud de encontrarse en evidente estado de ebriedad. El procedimiento se realizó en los términos de lo normado por la Ley de Tránsito 24449.
En ese marco fue que se observó al conductor de una Volkswagen Gol (dominio LKU-701) que realizaba maniobras peligrosas y evidencia encontrarse en avanzado estado de ebriedad. En razón de ello y haciendo uso de sus facultades, los policías hicieron detener el rodado y procedieron a confirmar la sospecha.
Si bien el individuo se negó rotundamente a efectuarse control alguno ante el médico que fue convocado para realizar el test, el facultativo le confirmó a la policía que el conductor estaba alcoholizado y fue demorado, labrándose el acta correspondiente y poniéndolo a disposición del juez de falta en lo atinente al secuestro del vehículo y la infracción detectada.
Al respecto, se puede decir que el procedimiento se llevó a cabo en los términos del artículo 72, inciso 1°, de la Ley 24449. En el mismo se hace referencia a la retención preventiva y se indica que “la autoridad de comprobación o aplicación debe retener a los conductores, dando inmediato conocimiento a la autoridad de juzgamiento, cuando sean sorprendidos in-fraganti en estado de intoxicación alcohólica, estupefacientes u otra sustancia que disminuya las condiciones psicofísicas normales o en su defecto ante la presunción de alguno de los estados anteriormente enumerados, se requiere al tiempo de la retención, comprobante médico o de dispositivo aprobado que acredite tal estado, por el tiempo necesario para recuperar el estado normal. Esta retención no deberá exceder de doce horas”.
Según se indicó más tarde, el individuo permaneció en la Seccional Segunda hasta alrededor del mediodía de ayer, luego de lo cual quedó sin efecto su demora.
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