Evacuaron el municipio por movimiento telúrico

En los pisos altos del edificio de Yrigoyen casi España se sintieron los nuevos sismos de Chile.

La mayor parte del personal, no sin pánico, desalojó el inmueble ante el temor por el fenómeno.

La serie de tres sismos, el más potente de casi 7 grados en la escala de Richter, que afectó a la región chilena de O’Higgins también dejó sentir sus efectos en Cipolletti y la zona. En la ciudad, cerca del mediodía, empleados que trabajan en el noveno y décimo piso de la Municipalidad notaron que las cosas, y ellos mismos, se balanceaban, lo que originó una evacuación espontánea del edificio.

La potencia del terremoto del pasado 27 de febrero en Chile fue tal que, incluso, en el Alto Valle se percibió con claridad el remezón. Desde entonces, la preocupación ha cundido entre los habitantes de la región y el temor sigue instalado. Las devastadoras consecuencias que tuvo el fenómeno para el vecino país son conocidas por todos, lo que ha multiplicado la inquietud.

Ayer, alrededor del mediodía, el temor se apoderó de los empleados de la comuna que trabajan en el edificio de Yrigoyen casi España. Varios que cumplen funciones en los pisos más altos de la estructura vieron como todo se movía y emprendieron una autoevacuación, que pronto llenó las escaleras de personas ansiosas por llegar a la planta baja y ganar la calle. Entre quienes observaron el bamboleo se contó Eric Rein, funcionario de Gestión Ambiental, que pensó estar experimentando un mareo. Sin embargo, otro empleado lo sacó de toda duda, ya que le dijo que había visto cómo la pantalla de su computadora se sacudía y que él mismo, en su asiento, había oscilado de un lado a otro. El temor de todos los que notaron la oscilación motivo el desalojo.

En pocos minutos, las escaleras se atiborraron y se vaciaron de personas. La mayoría se quedó en la vereda de enfrente del edificio. Pero no todos abandonaron la comuna. El intendente Alberto Weretilneck y el referente de Protección Civil Diego Torres, entre otros, permanecieron en las instalaciones. Y es que nadie había ordenado la evacuación, que fue impulsada por el miedo latente ante los terribles caprichos de la Naturaleza en las últimas jornadas.

Las presas no lo registraron

A todo esto, llamó la atención ayer un parte de prensa del ORSEP en relación con los nuevos sismos en Chile. Y ello porque el organismo de presas indicó que el movimiento sísmico de ayer "no ha sido registrado en ninguna de las presas de la región, las cuales continúan funcionando con total normalidad". Es decir que los sintió la gente pero no los aparatos tecnológicos.

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