Europa, en vilo por el ajuste griego

El bloque y sus mercados presionan para que el Parlamento de Grecia apruebe los polémicos recortes la semana próxima
ATENAS.- Como un pequeño avance por evitar la bancarrota de Grecia, los líderes de la Unión Europea (UE) prometieron ayer un segundo rescate a Atenas. Pero lejos de respirar tranquilo, el Viejo Continente vio cómo crecía su inquietud por saber si el gobierno griego logrará aprobar, la semana próxima, en el Parlamento, su plan de austeridad, condición indispensable para la nueva ayuda.

En una muestra de esa incertidumbre por el desenlace de la crisis griega que mantiene en vilo a Europa, las acciones europeas cerraron ayer su octava semana consecutiva de pérdidas. Así se selló la mayor serie negativa desde 1998.

Al término de una cumbre de dos días en Bruselas, el bloque certificó ayer el apoyo a Grecia con otro rescate que alejaría el fantasma de la quiebra griega y, con ella, de la temida desintegración de la zona euro, pilar de la UE. Pero el bloque reiteró su pedido -lanzado anteayer- de "unidad" y "sentido de la responsabilidad" a los partidos políticos griegos que votarán el programa de recortes y privatizaciones.

"Dado el alcance, la magnitud y la naturaleza de las reformas requeridas en Grecia, la unidad nacional es un requisito previo al éxito", advirtió la UE en un comunicado.

La crucial votación parlamentaria griega está prevista para el martes y miércoles de la semana que viene, en medio de una nueva huelga general convocada por los sindicatos para rechazar las medidas de austeridad. La reforma incluye ajustes salariales, un alza de impuestos y una ola de privatizaciones destinada a recaudar 70.000 millones de dólares.

Consciente de la estrecha mayoría parlamentaria de su gobierno, que cuenta con 155 escaños de un total de 300, el primer ministro griego, Giorgios Papandreu, hizo ayer un desesperado llamamiento a la oposición para que apoye sus planes de ahorro para salir de la crisis.

"Es más fácil hacer cambios si contamos con el apoyo de todos los partidos, con el mayor consenso posible", dijo Papandreu. Sus llamamientos y advertencias, sin embargo, no dieron fruto entre los partidos de la oposición, que reiteraron que no apoyarán al Ejecutivo socialista.

El principal partido opositor, la conservadora Nueva Democracia (ND), que cuenta con 86 escaños, dejó en claro que votará en contra de las medidas, a pesar de las fuertes presiones recibidas por los líderes europeos. "No podemos apoyar unas políticas erróneas, que profundizan la recesión", dijo el vocero de ND, Yanis Michelakis.

También el Partido Comunista, con 21escaños; la ultraderecha LAOS, con 15, y la Coalición de Izquierdas, con nueve, votarán en contra de las medidas y solicitaron una votación abierta, como la que se realizó la semana pasada cuando Papandreu se sometió a un voto de confianza.

Más preocupante aún fue el anuncio de dos diputados del partido gobernante que expresaron su intención de unirse al "no" opositor, lo que dejaría a la bancada oficialista con 153 votos a favor de las medidas, frente a la mayoría necesaria de 151 sufragios. "Las tiendas cierran todos los días y nosotros estamos tomando medidas anticrecimiento", dijo el disidente Thomas Robopoulos, al anunciar su voto negativo.

De acuerdo con recientes encuestas, el plan de ajuste es rechazado por tres cuartas partes de los griegos y, gracias a su oposición a los recortes, los conservadores sobrepasaron, en dos puntos porcentuales, la popularidad del oficialismo.

La confirmación de la UE de un segundo rescate logró animar ayer por la mañana a los mercados. Pero el nerviosismo creció con el paso de las horas por el incierto resultado de la votación de la semana que viene e impactó en las principales bolsas europeas, que cerraron en baja: Fráncfort perdió 0,39%; París, 0,08%, y Madrid, 1,31 por ciento.

"Hay una creciente sensación en el mercado de que es inevitable algún tipo de incumplimiento por parte de Grecia. Incluso si votan a favor de la austeridad, existe el riesgo de que no necesariamente la lleve a cabo", dijo un agente de Bolsa.

Ese temor, de hecho, fue deslizado ayer por el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, quien señaló: "Una cosa es aprobar una ley y otra cosa es aplicarla. Es evidente que hay que verificar que el texto que apruebe el Parlamento tenga una aplicación inmediata en la realidad griega".

Sin el plan de austeridad, Grecia se quedaría sin la ayuda prometida por sus acreedores, se acercaría a la bancarrota y amenazaría con arrastrar a otros países con problemas en la zona euro, como España o Italia, una hecatombe que impactaría en el sistema financiero mundial.

Si Atenas supera el voto, en cambio, los europeos volverán a reunirse el 3 de julio para desbloquear la próxima partida de 12.000 millones de euros previstos en el primer rescate adoptado en 2010 por un período de tres años y definir un segundo, como parte del arsenal para hacer frente a su deuda del 150% del PBI.

El primer plan de 110.000 millones de euros es financiado exclusivamente con préstamos de Europa y del FMI, mientras que el nuevo, que se prevé que ronde los 100.000 millones, contará también con la participación voluntaria de bancos europeos.

Agencias AP, AFP, Reuters y EFE

DOS AÑOS DE CONFLICTO4 de octubre de 2009

Asume Giorgios Papandreu

El Partido Socialista gana con mayoría absoluta las elecciones anticipadas, convocadas por el líder conservador Costas Karamanlis. Giorgios Papandreu se convierte en el nuevo primer ministro.

12 de enero de 2010

Irregularidades fiscales

La Comisión Europea acusa a Grecia de haber cometido irregularidades sistemáticas en el envío de sus datos fiscales a Bruselas. El gobierno de Papandreu admite los desajustes en sus cuentas.

2 de mayo de 2010

Primer rescate de la UE y del FMI

La UE y el FMI aprueban un préstamo para Grecia de hasta 160.000 millones de dólares para el período 2010-2012. A cambio, Atenas promete recortes presupuestarios por 43.000 millones de dólares, en tres años.

14 de enero de 2011

Fitch rebaja la nota de la deuda

Fitch se convierte en la tercera agencia en rebajar la calificación de la deuda griega a estatus de "basura", y pone de relieve las dudas sobre la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones fiscales.

19 de junio de 2011

Nuevo plan de ayuda y más ajustes

La UE y el FMI liberan un nuevo plan de rescate de hasta 170.000 millones de dólares. Para recibirlo, Atenas debe aplicar un drástico programa de austeridad. Los griegos se oponen a las medidas con protestas y huelgas que paralizan el país.

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