El equipo de Concordia le ganó al “rojinegro” 78-77 en un “Fortín” donde el local llevaba un record positivo de 20-0. Gamboa fue el emblema del campeón, frente a un dueño de casa que nunca se sintió cómodo en la serie y ayer falló en el cierre del partido. A San Martín le queda la chance de un repechaje con Quilmes (MdP).
En el partido más importante de la temporada el “rojinegro” sufrió su primera derrota en condición de local (venía con un record favorable de 20-0) y el público reaccionó de la peor manera, agrediendo al equipo vencedor.
Ahora a los conducidos por Pablo D’Angelo le queda la chance de un repechaje frente a Quilmes de Mar del Plata, con ventaja de localía, que arrancará este viernes y domingo en el “Fortín” de Salta y Moreno. Deberán hacer un rápido borrón y cuenta nueva para empezar a luchar por una nueva plaza a la división superior.
Superado por un justo campeón
Estudiantes incomodó al “rojinegro” a lo largo de toda la serie final y el juego de ayer no fue la excepción. El dueño de casa nunca pudo correr la cancha y jugar a su ritmo, lo que parecía conseguir en el segundo segmento cuando con un parcial de 14-2, que incluyó varios recobres de balón de Iglesias, se alejaba a 9 (31-22), pero en los 4 minutos restantes la visita revirtió el escenario con un parcial de 14-7, incluidos 4 triples, para ir al descanso largo apenas un doble abajo (38-36 a favor de San Martín).
El juego se presentó palo y palo hasta el cierre, y a falta de 2’ 41” para finalizar un triple de Carnovale puso al local 74-71 al frente y parecía envalentonar a su equipo y a las 2.500 almas que colmaron las tribunas del “Fortín Rojinegro”.
Pero Gamboa -26 puntos-, amo y señor del juego, en la réplica dejó solo a Moya bajo el canasto, el pivote no falló (74-73) y en la siguiente ofensiva visitante un triple del propio Gamboa puso a Estudiantes arriba (74-76), a falta de 1’ 50”.
De allí en más las ofensivas se nublaron para el local, que quedó estancado en 74, y la visita lo selló desde la línea con Roberts (16 ayer y otro de los emblemas de la serie final), y más allá de un triple final de Rodríguez, que arrimó a uno (77-78), Estudiantes no dejó margen para el milagro y celebró un merecido título de campeón.
Un cierre para el olvido
Un minúsculo grupo del público presente en el estadio no lo entendió así e ingresó al rectángulo de juego a golpear al entrenador visitante Hernán Laginestra, foco de las principales agresiones, y al resto de los campeones que se retiraron -como pudieron- rumbo a los vestuarios.
Un bochorno injusto e innecesario para una temporada que aún no se terminó para San Martín, y que, esperemos, no sea motivo de suspensión del estadio de Salta y Moreno para los juegos del repechaje por el segundo ascenso.
San Martín 77
R. Iglesias 9
B. Oprandi 4
P. Rodríguez 19
G. James 13
S. González 4
A. Carnovale 9
I. Basualdo 16
M. Isola 3
M. Bolívar 0
DT: P. D’Angelo.
Estudiantes 78
S. Orresta 10
A. Montes 7
E. Gamboa 26
P. Moya 9
L. Roberts 16
P. Osores 0
L. Peralta 4
J. Giordana 6
DATOS
Estadio: Fortín Rojinegro.
Arbitros: Trías, Piedrabuena y Ponzo.
Parciales: 17-20; 38-36; 60-60.
DT: H. Laginestra.
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