Alrededor de 4.000 chicos de cuarto grado de las escuelas oficiales y privadas del distrito realizaron la jura a la insignia patria.
El día no pudo ser mejor. El mal clima de los días anteriores quedó atrás, ya que el sol volvió a aparecer, no sólo en la bandera nacional, sino imponente en el cielo. Mientras, la Banda Militar Ituzaingó interpretaba marchas al son de los bombos, redoblantes y trompetas.
Miles de padres esperaban ansiosos el momento en que sus hijos juraran a la bandera.
El Intendente tuvo la responsabilidad de dirigirse a los pequeños:
“Queridos alumnos y alumnas del cuarto año de educación primaria. Esta bandera gloriosa representa la patria de los argentinos. Ella será nuestra guía y el símbolo de nuestra grandeza. Al alzarla, que el mundo sepa lo que defendemos y sea centinela de la soberanía nacional. Con la promesa que van a realizar, le rendirán su más sincero y respetuoso homenaje. Han de quererla con inmenso amor y la llevarán siempre en sus corazones para practicar en su honor los más altos valores ciudadanos, ayudando a construir una sociedad justa, pluralista y democrática. En una palabra ¿prometen sostenerla de un modo digno para la unión, el trabajo, la libertad, la justicia y honrarla con un generoso sentimiento de amor a la patria?”, preguntó Joaquín, y los chicos contestaron con el
tradicional: “Sí, juro”.
Fue un momento único para el aplauso y la emoción de todos los presentes.
Luego se dio paso al desfile de las escuelas, con sus abanderados y escoltas llevando la bandera argentina bien alto. Más tarde, hizo lo propio el Regimiento de Artillería Iriarte y los soldados recientemente incorporados, que integraron el núcleo de instrucción básico.
Finalmente, se le ofreció chocolatada a los chicos antes de retirarse.
En ese momento, una enorme cantidad de familias y chicos se acercaron a sacarse una foto con Joaquín de la Torre y con los oficiales del Regimiento.

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