Ayer en Ushuaia los alumnos del Colegio Olga B. de Arko protestaron en la calle porque exigen mejoras edilicias en el establecimiento educativo. Frente a esta situación, desde el Gobierno indicaron que en el edificio “nada impide el dictado de clases”.
“De los reclamos que venimos haciendo hace varios meses sólo se taparon algunos agujeros, parece que haciendo sentadas y cortando calles es la única manera de que nos escuchen”, manifestaron los jóvenes.
Micaela, una estudiante del colegio, señaló que “estamos pidiendo desde hace varios meses que se arregle el colegio. Se necesitan matafuegos, tubos fluorescentes, cambios de luces, grietas en las paredes, pero lo que arreglaron lo hicieron por la mitad".
En este sentido, la alumna agregó que “el colegio tiene bastantes imperfecciones, tuvimos varias charlas con el funcionario de Obras Públicas Marcelo Lima y nos dio muy pocas soluciones de todas las que habíamos pedido; solamente se colocaron cables y se taparon algunos agujeros”.
De esta manera aseguró que “no se hicieron todos los arreglos que habíamos pedido, por ejemplo el tema de los baños que no se tocaron en ningún momento, siguen en pésimas condiciones, canillas que directamente no hay, inodoros que tienen pérdidas, las puertas están rotas; no están dadas las condiciones para que estemos nosotros”.
Además recordó que “hemos presentado muchísimas notas durante el año, tenemos todas las copias y nunca encontramos solución de nada, haciendo sentadas y cortando calles creo que es la única opción que tenemos para que nos escuchen y vean las condiciones que hay en el colegio”.
Desde el Gobierno
El secretario de Control de Gestión, Marcelo Lima, dijo que los trabajos en el Colegio Olga B. de Arko “están prácticamente terminados en un 80 por ciento, por lo que nada impide el dictado de clases”.
El funcionario apuntó a un cierto descuido de los estudiantes al señalar que “muchos de los reclamos son por cosas que ya habíamos arreglado. Uno de los reclamos que había era que pongamos a todas aquellas cajas de luz que no tenían cable, les pusimos las tapitas y hoy en tres aulas ya están rotas; hay agujeros en el techo que son porque se ha tirado un banco hacia arriba.
Por último, Marcelo Lima dijo que “acá hay algo muy importante, atacamos primero el tema de seguridad, se colocaron los matafuegos que faltaban, se trabajó sobre las luces de emergencia y quedan cinco de ellas por reparar; pero nada de lo que está faltando hoy impide el dictado de clases, un agujero en el techo, un cable de comunicación salido de su cable canal, un aula a la que le falta un tubo”

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