Un buen número de estudiantes de colegios privados reclamaron ayer en el centro de la ciudad y confluyeron frente a las oficinas de la empresa de transporte Tres de Mayo, una de las concesionarias de servicio urbano de Bariloche. Piden que no se les restrinja el acceso al boleto estudiantil bonificado, que en cambio se mantiene sin variantes para los alumnos de establecimientos públicos. Fueron acompañados, por solidaridad, por algunos alumnos de colegios públicos de gestión privada. Fotos Chiwi Giambirtone.
A partir de una decisión del intendente Marcelo Cascón, las empresas comenzaron a cobrar la tarifa común de 1,75 pesos a los estudiantes de colegios secundarios privados. El reclamo de los empresarios se venía reiterando desde años asegurando que tienen pérdidas cuantiosos porque el 20 por ciento de los pasajeros son estudiantes que viajan "gratuitamente" o por 0,40 pesos.
Se trata de un planteo que siempre generó conflicto con los estudiantes, incluidos los universitarios. Esta vez, el gobierno decidió "dividir" las aguas y "aplicar la norma". "Tenemos que asumir que quien puede pagar cifras realmente importantes para lo que tiene que ver con la enseñanza privada, seguramente podrá pagar una cifra que a lo largo del mes no superará los 40 pesos, para asistir a la escuela de acuerdo con el viaje que tenga que hacer", aseguró el intendente para sostener la medida.
Los estudiantes no piensan lo mismo y volvieron a salir a manifestarse en contra de la decisión por "discriminación" y en defensa de lo que consideran un derecho: "viajar como viajan todos los estudiantes". Y tienen sus argumentos. La mayoría de ellos observa cómo trabajan sus padres para pagar las cuotas de los colegios, la ropa, los útiles, la comida, entre otros gastos. Otros, señalan que la educación en Río Negro está tan mal que no les queda más remedio que hacer el esfuerzo. Pero ¿cuánto más?
Las cuotas más bajas de las instituciones educativas privadas rondan los 500 pesos y las más elevadas pasan los 1.000. El mínimo que se sumaría a las canastas de las familias de clase media sería no menor a 70 pesos teniendo en cuenta dos viajes diarios de 1,75 pesos 5 días de la semana. A esta cuenta hay que sumar viajes para hacer gimnasia y otras actividades complementarias a la educación. También, muchos casos de alumnos que viven más alejados y pagan un mínimo de 3,50 pesos con lo cual el costo asciende a 140 mensuales.
"Mis viejos se rompen los lomos trabajando y ya esto es un sueldo más porque son 150 pesos al mes y cuestan, no es plata gratis", señaló Lucas del Siglo XXI y agregó "que seamos de colegios privados no significa que seamos ricos. Entre la ida y la vuelta tenés 3,75 pesos y si tenés gimnasia gastás como 9 pesos. Es un robo, no se puede vivir así".
"Nos están discrimiando porque creen que podemos pagar porque vamos a un colegio privado y no es así. Algunos padres meten a sus hijos en colegios privados porque la educación acá en Río Negro viene tan mal que tiene muchos paros. Entonces, nos meten en escuelas privadas y laburan muchísimo para poder pagar", indicó Guido de 5to año del mismo colegio en diálogo con B2000.
Ana de 4to de la Dante aseguró que "a nosotros nos ensañan la igualdad entra las personas y a no discriminar por eso preguntamos por qué nos discriminan y no nos dan la misma igualdad en cuanto al boleto". "Hay gente que se mata por tener una buena educación y por eso paga las cuotas y no significa que tenga que pagarse 140 pesos por mes para viajar en colectivo. Nos parece una injusticia porque tiene que ser un transporte público, algo a lo que puedan acceder todos y no sea semejante monto económico", agregó.
"Mis papás se matan por pagar el colegio y no les sobra la plata para estar pagando más" comentaron a este medio Luz y Clara de 2do año de la Dante quienes también subrayaron que quieren un trato "igualitario" y "no discriminatorio". "Porque vayamos a un colegio privado no tenemos por qué pagar más el colectivo porque no todos los que van a privados tienen mucha plata. Queremos pagar igual que todos los estudiantes", expresaron las pequeñas.
Durante la manifestación, este medio habló con una de las pocas madres presentes en el lugar. Mirta es docente, fue directora en escuelas de la Línea Sur, tiene un hijo estudiando en los Andes y comentó su experiencia. "El Estado no responde al crecimiento de la ciudad en lo absoluto. No hay lugar para los chicos de las secundarias técnicas. Vamos a lista de espera y los que no entran tienen que ir a un bachillerato común o tenemos que pagar una técnica privada".
"Uno empieza a bajar la calidad de vida familiar para empezar a apostar a una educación mejor porque el Estado tampoco responde a esa educación" expresó y agregó que "hago un sacrificio porque quiero otra orientación educativa que no sean estos bachilleratos donde mandan una población de adolescentes a la calle y no saben hacer absolutamente nada".
"Después no tienen ni salida laboral ni la base necesaria para ingresar y permanecer en una universidad. Van al fracaso total", definió y concluyó diciendo "todos tenemos derecho a acceder al boleto estudiantil para nuestros hijos más allá de que paguemos o no paguemos cuotas en los colegios".
Comentá la nota