A pesar de no contar con la habilitación municipal, el propietario de terrenos no habilitados para ser loteados por ser considerados inundables vendió parcelas a más de 20 familias. Así se generó una situación jurídica compleja. Los compradores de los lotes no pueden tener energía eléctrica y ahora piden ayuda al Municipio y al Concejo. Por ahora se hará un relevamiento.
El problema se instaló definitivamente en la Municipalidad a partir de una nota presentada por los concejales Germán Bottero, Atilio Pignoni, Félix Bauducco y Víctor Fardín. Por eso ayer hubo una reunión –en el cuarto piso del palacio- de la Comisión de Vivienda ampliada para analizar las distintas alternativas que permitan, al menos temporalmente, facilitarles a los vecinos del sector la conexión del servicio de energía eléctrica.
Es que a pesar de la prohibición de no lotear, los Jiménez siguieron adelante con sus planes y comercializaron los terrenos a familias de bajos recursos, pero sin la posibilidad de escriturar debido a que no es una urbanización aprobada. Posteriormente, los compradores comenzaron a construir sus viviendas, algunas más modestas y otras con mejor terminación, pero al no contar con las autorizaciones municipales, no lograron que la EPE les preste el servicio de electricidad.
La Comisión de Vivienda, que integran concejales y funcionarios del Departamento Ejecutivo, entre ellos el titular de la Secretaría de Obras Públicas y Planeamiento Urbano, Daniel Ricotti, acordó realizar un relevamiento de carácter social para establecer cuántas familias residen en los terrenos en cuestión.
“Es muy difícil resolver qué se hace con la gente que ya compró pese a que sabían que no podían hacerlo. El loteador sabía que no podía vender esos lotes y lo hizo. La gente sabía que son terrenos inundables y que no tienen autorización para urbanizarse, pero los compró. Y ahora piden una solución. Y si bien es complejo, hay que buscar alternativas para dar una solución”, explicó ayer Luis Peretti, el vicepresidente 2º del Concejo Municipal tras el encuentro de la Comisión de Vivienda.
Ricotti señaló a este Diario que “el terreno tiene 65 metros de frente sobre avenida Salva y 251 metros sobre calle 500 Millas y ocupa un sector donde el Código Urbano restringe la construcción por los serios problemas de drenaje del agua de lluvia, es una zona muy plana donde se acumula el agua cuando las precipitaciones son importantes”.
El funcionario indicó que “actualmente el Municipio y un organismo nacional financian el diseño de un proyecto de saneamiento hídrico del sector que permitirá saber qué tipo de obra se debe efectuar para llevar el agua hasta el Canal Oeste, cuya traza es paralela al camino que separa los distritos de Rafaela y de Roca, y cuánto costará”. Asimismo, puntualizó que “Jiménez hace años solicitó la urbanización pero no fue aprobada, pero siguió adelante entregando boletos irregulares con una promesa de una escrituración a futuro, una maniobra muy difícil de frenar mediante una ordenanza”.
Los herederos de Jiménez asistieron a reuniones en el área de Fiscalía Municipal donde se les informó que no podían comercializar esos terrenos, aunque no respetaron la disposición. Y también fueron convocados por el Concejo Municipal, según recordó Jorge Maina –el presidente del Cuerpo Legislativo actualmente a cargo de la Intendencia ante la ausencia de Omar Perotti-. “También se enviaron intimaciones, se aplicaron multas que pagaron mientras declararon las construcciones como propias, ya que las familias que compraron no pueden hacerlo”, agregó Ricotti.
“También habíamos efectuado reuniones en el barrio Martín Fierro advirtiendo a los interesados que no compren esos lotes. La gente puede consultar en los departamentos de Catastro y de Obras Privadas cualquier información sobre loteos, autorizados o no”, afirmó el secretario de Obras Públicas y Planeamiento Urbano.
Ahora la situación de los vecinos damnificados por el loteador está en manos de la Municipalidad. Al parecer se consideraría una autorización provisoria que permita a las familias gestionar ante la EPE el servicio de energía eléctrica para mejorar su calidad de vida y su seguridad, ya que existen conexiones muy precarias que ponen en riesgo la salud de las personas.



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