La preocupación que acapara la atención de la industria sigue focalizada en la evolución de los precios y en los stocks luego de la liberación de junio y en previsión de la próxima cosecha (descongestionar stocks por si viene abundante). De todas maneras, hubo un alivio al conocerse esta semana un anticipo de los despachos al consumo de los primeros 7 meses del año. Las cifras muestran que empieza a revertirse la tendencia de caída que se venía advirtiendo en el primer cuatrimestre.
Sobre ajustes y replanteos
Mientras tanto, y siguiendo con los preparativos de la reunión anual de la mesa de la Coviar el vicepresidente de la Corporación, Eduardo Sancho, insistió en que los propósitos vitivinícolas están claramente definidos por el propio sector, primero en el Acuerdo Mendoza-San Juan y luego en el Plan Estratégico que se dio el propio sector a lo largo de 3 años de debates en toda la geografía vitivinícola del país. "El trabajo en la ampliación de los mercados interno y externo y la transferencia de tecnología y capacitación del pequeño viñatero, para integrarlo formalmente al negocio de la cadena, son los propósitos básicos en los que estamos trabajando", precisó Sancho. "Por la falta de asociatividad y de integración, la vitivinicultura perdió 100.000 hectáreas y desaparecieron más de 10.000 productores en los años "80 y "90. Hoy estamos trabajando para rescatar al pequeño productor, pero no con un subsidio que le estire la agonía, sino con renovación tecnológica, capacitación para una gestión diferente y por contrato a 10 años", explicó el dirigente.
No a las viejas medidas
Por su parte, y siguiendo la misma línea de análisis, Raúl Mercau, ministro de la Producción de Mendoza, insistió aquí en que "la política de apoyo al equilibrio del mercado de vinos, no se basará en las formas antiguas: ni compra de vinos, ni precios sostén, ni prorrateos u operativos estatales de elaboración. Vamos a trabajar coordinadamente con San Juan y las otras provincias vitivinícolas, favoreciendo las exportaciones y promoviendo el consumo en el mercado interno". Calificó además a los precios de 2009 como "excesivos, fruto de una burbuja circunstancial que terminó complicando todo el ciclo vitivinícola y perjudicando los despachos y nuestras ventas en general". Mercau reiteró su preferencia por medidas de apoyo financiero a las exportaciones, a la consolidación de mercados e incentivando la búsqueda de fondos para aplicarlos a las campañas de promoción del consumo de vinos en el país".

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