El concejal del socialismo dentro del Frente Progresista de San Isidro Fernando Pose dialogó con Zona Norte Diario Online, allí se refirió al cambio de zonificación de los terrenos del Jockey Club y ponderó los cambios que se introdujeron al proyecto original propuestos por el Frente Progresista que tienen que ver con la protección de la plaza pública y el parque de entretenimientos(...)
Fernando Pose comenzó hablando del cambio zonificación para los terrenos del Jockey Club aprobado por el Concejo Deliberante: “El proyecto ingresó dos meses antes de su tratamiento, se lo trabajó poco y muchos concejales pensamos que iba a seguir en comisión. En un primer momento sale sin la contemplación de las dos plazas: la plaza pública y el parque de entretenimientos”.
En tal sentido enfatizó que “nosotros queremos dejar en claro que no estamos a favor de la venta en sí aunque se trate de un privado que tiene la facultad de venderlo. Queremos que se siga manteniendo en el estado en que se encuentra hoy, no obstante cuando encontramos en el orden del día que salía el proyecto de esa manera no quedó otra que ver cómo se lo podía mejorar. Dentro de lo mejor que podíamos hacer, fuimos por la protección de las dos plazas y es por eso que el despacho lleva mi firma, porque logramos proteger esos dos espacios públicos”.
A su vez subrayó que “el privado, en este caso el Jockey Club pidió un parámetro urbanístico. Si un privado pide un parámetro urbanístico y el municipio no se lo da, entonces este privado va a recurrir a la justicia. Ahí tendríamos un problema mayor, que traería un fallo adverso de la justicia teniendo que pagar un resarcimiento económico. Además hay que tener en cuenta que esas cuatro hectáreas están subdivididas desde el año 74 con lo cual eso tiene un número de inscripción en registro y en cualquier momento tenga parámetros urbanísticos o no los tenga, ese privado lo puede vender. Ante un mal mayor elegimos un mal menor que es por lo menos proteger esas plazas que otros concejales dicen que no fueron protegidas, si no hubiésemos intervenido el proyecto salía de la otra manera: se llevaba puesto todo”.
Respecto de las críticas de concejales de la oposición al Frente Progresista dijo que “lo veo muy vulgar porque se llora sobre la leche derramada. De los nueve integrantes de la comisión los únicos opositores que siempre estuvieron presentes en las reuniones fueron Ester Fandiño y yo. El resto de los concejales exceptuando al oficialismo nunca está pero no en esta comisión sino que en ninguna comisión, exceptúo también a la gente de Con Vocación pero los demás no aparecen nunca en el debate de la comisión. Sobre los concejales del Frente Renovador digo que no hay que ser hipócritas porque acá se habla de cuidar el medio ambiente pero en otros lados gente del Frente Renovador está vendiendo y haciendo grandes emprendimientos con todo lo que es la isla del Delta del Tigre”.
Asimismo le respondió a los ediles del massismo que le achacan a sus pares del Frente Progresista ser funcionales al oficialismo: “Yo he actuado y voy a seguir actuando a conciencia y a lo que me diga mi partido. Yo soy la voz que representa este bloque del Partido Socialista pero particularmente al Partido Socialista, todos los temas los debatimos y no nos oponemos para quedar bien ni somos tribuneros. No creo que los demás integrantes del Frente Progresista vayan a ser funcionales al oficialismo. También debo decir del Frente Renovador y el possismo que se están peleando en San Isidro pero recorren la Provincia juntos, entonces no nos pueden vender bombitas de humo. Yo hasta el día de hoy fui coherente”.
Por último se refirió a la posibilidad de que el Metrobus llegue a San Isidro: “Hay que evaluar los pro y los contra. Si para ello tomo lo que ocurre en la Ciudad, más específicamente en la 9 de julio, existe un pro que es la agilidad y rapidez del transporte. La gran contra tiene que ver con todos los árboles que tiraron y el medio ambiente perjudicado por ello entiendo que es mayor la contra que el beneficio. Para San Isidro habría que estudiar muy bien el proyecto y evaluar cuál es el impacto medioambiental. Si queremos pensar una política de acá a cincuenta, sesenta años tendríamos que evaluar otras posibilidades como la del Subte, es decir una política seria y no un parche”.
Comentá la nota