Así lo estimó el intendente de la localidad del Nordeste provincial, Bruno Beck, en referencia a las 56 familias que se quedaron sin nada tras las inundaciones ocurridas en la noche del miércoles 30 de abril próximo pasado. En una segunda etapa serán reubicadas otro grupo de damnificados. Observó, sin embargo que todo dependerá de las condiciones climáticas.
Se trata de las viviendas "misioneritas" para tareferos. "Son de madera, machimbre y techos de zinc y con núcleos húmedos. Son muy buenas y a todas ellas le va a cambiar la vida", afirmó. Dijo que hasta el momento un gran porcentaje están alojados en casas de parientes mientras que el resto permanecen en las instalaciones del Polideportivo municipal, todas con asistencia completa de distintos organismos oficiales.
Beck lamentó el uso político que se pretende hacer con esta circunstancia. Por otra parte, observó que el arroyo San Francisco es difícil de canalizar porque es muy extenso.
"En el barrio La Selva II donde hubo 180 familias afectadas está ubicado en un terreno muy bajo", comentó el Jefe comunal de Andresito.
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