Un informe de la OIT advierte que la cifra total de desempleados podría llegar a 230 millones. Y que el 45% de los trabajadores ocupados estarían por debajo del umbral de la pobreza. Como consecuencia directa de la crisis económica global, para 2009 podrían sumarse 50 millones de desempleados nuevos a nivel mundial, según prevé la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en sus estimaciones dadas a conocer ayer en Ginebra.
En la hipótesis sobre la evolución más pesimista, la tasa de desempleo podría llegar al 7,1%, que equivaldría a un aumento de más de 50 millones de desempleados.
En tanto, el número de trabajadores pobres – es decir, personas que no ganan lo suficiente para mantenerse a sí mismos y a sus familias por encima del umbral de la pobreza de 2 dólares al día por persona – puede aumentar hasta alcanzar un total de 1.400 millones, lo cual representaría el 45% de los trabajadores mundiales.
"El mensaje de la OIT es realista, no alarmista. Nos enfrentamos a una crisis del empleo de alcance mundial. Muchos gobiernos son conscientes de la situación y están tomando medidas, pero es necesario emprender acciones más enérgicas y coordinadas para evitar una recesión social mundial. La reducción de la pobreza está en retroceso y las clases medias a nivel global se están debilitando", declaró Juan Somavia, director general de la OIT.
De acuerdo al informe, "habrá un incremento en la tasa del desempleo en todos los escenarios, sobre todo en las países en vías de desarrollo". El impacto se sentirá con especial fuerza en las economías asiáticas, señaló el organismo, aunque el desempleo también alcanzará altos niveles en los países industrializados.
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