Así lo manifestó el joven mariottista, en diálogo con REALPOLITIK. Durante la charla, Esteban Bravo se refirió a su agrupación Mil Flores y al momento político que transita el Frente para la Victoria. En ese sentido expresó que "la unidad tiene que entenderse en el marco de un proyecto común. Sin ideas en común, la unidad siempre recae en lo efímero".
Estamos armando una agrupación, Mil Flores, en Proyecto Nacional, con Mariotto. La agrupación la estamos armando acá, nada más por el momento. Es la forma que tenemos de mantener una identidad y a la vez pertenecer a un espacio más amplio y superador. Tenemos un centro cultural con ese nombre, que lo estamos por inaugurar.
RP.- ¿Que se proponen desde la agrupación?
Como agrupación entendemos que este es un momento histórico en el cual la política ha vuelto a ser una herramienta de transformación en función de los intereses populares, y que la única forma de poder sostener este proceso es en base a la militancia y la organización de todos aquellos que creemos que un país más justo es posible. Por eso la llamamos Mil Flores, porque entendemos que nosotros somos una de las muchísimas herramientas de construcción política que han florecido gracias a Néstor y a Cristina, pero que a la vez debemos estar todos juntos en concepción y acción. Es por eso que somos parte de proyecto nacional junto al compañero Gabriel Mariotto, que creemos que expresa en la provincia de Buenos Aires los mejores valores e ideales de este proceso de transformación.
RP.- La consigna es Unidos y Organizados, ¿qué ocurre con el FpV que está disperso?. Digo: Scioli por un lado, Massa por otro...
Todo proceso político de transformación tiene en su interior diferentes líneas de pensamiento, formas de entender cómo seguir, cómo avanzar. Eso es sano y es parte de la construcción política cuando no la hacen solamente cuatro o cinco. En ese marco nosotros decidimos apostar fuertemente a quienes creen en el trabajo colectivo y en el proyecto por sobre las ambiciones individuales. Esa es una herencia fatídica del neoliberalismo que debemos combatir porque algunos compañeros caen en esos vicios y pueden por eso destruir todo un proyecto que nos costó años y muchísimo esfuerzo armar.
Si la discusión es para mejorar lo que se hace mal o para avanzar sobre lo que no se hizo, bienvenido sea. Si el debate que se plantea es por ambiciones personales y planteos faranduleros, debemos estar muy firmes en poner nuevamente las ideas por sobre las especulaciones.
RP.- ¿Lo mejor que le puede pasar al FpV es unirse entonces?
Necesitamos del esfuerzo de todos para poder sostener este modelo de justicia, soberanía y dignidad. Pero la unidad tiene que entenderse en el marco de un proyecto común. Sin ideas en común la unidad siempre recae en lo efímero. Por eso hay que sincerar el debate y si hay compañeros que lo único que pretenden discutir es lugares, sin discutir para qué, están yendo en contra de este proyecto colectivo. Por eso estaremos en veredas enfrentadas

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