Con un apretado repaso de lo que consideró logros de su gestión, un llamado a la responsabilidad de los políticos en un año electoral y alguna velada crítica a la oposición legislativa, la Gobernadora dejó inaugurado ayer el año parlamentario.
Ríos obvió la lectura del texto entregado a los parlamentarios –en el que figura un detallado análisis de las medidas y avances obtenidos en cada una de las áreas de Gobierno–, y prefirió improvisar un discurso, en el que anunció que durante este año el Ejecutivo no renunciará a intentar abrir el debate legislativo sobre la reforma del sistema jubilatorio y la regularización de tierras “para todo aquellos que siguen necesitando un lugar donde vivir”.
Aseguró que tampoco renunciará en este año electoral a dar “la discusión sobre los hidrocarburos” ya que éste resulta un elemento fundamental para consolidar el cambio de la matriz económica de Tierra del Fuego. Afirmó que “trabajar en esa nueva matriz económica requiere tomar decisiones y no tener miedo a las críticas, aunque esas traigan sólo gritos, insultos y ningún contenido para la resolución de problemas”, por lo que llamó a dar un debate serio sobre el tema dejando de lado “los discursos vacíos, baratos y sin ningún contenido”.
Tras descartar de plano que exista posibilidad alguna de disponer la intervención del IPAUSS, llamó a los legisladores a no eludir el debate para corregir “cuestiones que son injustas e inaceptables” dentro del sistema jubilatorio provincial. Sostuvo que resulta inadmisible que mientras en el orden nacional se discute sobre “el 82% móvil” para los haberes de pasividad “nosotros seguimos teniendo nuestros prematuros jubilados”.
Profundizando esta línea argumental sostuvo que “no es posible que nos neguemos a discutir políticas de estado o obstruyamos la discusión de políticas de estado” por subordinar “la construcción de sociedad” a los intereses individuales.
Aventuró que durante los meses previos a la elección provincial de junio “tendremos largos y profundos desencuentros” producto de las diversas miradas ideológicas sobre la forma de “construir sociedad”, pero hizo un llamado a la madurez y responsabilidad política para manejar un respetuoso debate cuyo límite “sea no mentir. Podemos tener miradas diferentes sobre las cosas y creer que alguien esta equivocado en lo que hace, pero la mentira no ayuda porque genera un daño personal y de construcción de sociedad que es muy difícil luego revertir”.
Luego de destacar algunos de los objetivos de gestión alcanzados, como el Fideicomiso Austral; la ley de Límites; la creación de la Universidad de Tierra del Fuego, la ley de Industria; el convenio para la industrialización de gas de regalías y los avances para la concreción del puerto de Río Grande, Ríos destacó que “en este tiempo quisimos armar, ordenar y construir una sociedad que, a nuestro juicio, poseía una tremenda degradación institucional”. Consideró que en este plano hubo un importante avance porque se logró construir “una institucionalidad diferente, porque aprendimos a hablarnos de otra manera y a relacionarnos de otra manera”. Afirmó que ello fue posible, a pesar de “las limitaciones personales, afectivas, intelectuales y de fuerza física que he tenido, porque he contado con un equipo de colaboradores invalorable y con la infinita paciencia y acompañamiento del pueblo de la provincia que creyó que era posible salir del infierno y que creyó que era posible construir una institucionalidad diferente”.
Sostuvo que estos 20 años como Provincia dejaron como enseñanza que “no ha habido y no habrá iluminados que sean capaces de resolver todos los problemas” y que lo que “pudimos hacer” en ese tiempo fue producto de una construcción colectiva, por lo que “deberemos hacernos cargo del acompañamiento, pero también de las obstrucciones”.
Por otra parte, Ríos hizo referencia a la relación con el Gobierno nacional. Sobre el particular refirió que “los principios éticos de construcción institucional no son ni oficialistas ni opositores; son o no son. Son aceptables o son deleznables; son institucionalmente útiles o no. Uno de los mitos que ha sido derribado en la Provincia es que para ser gobierno o para que exista una acompañamiento a las políticas que son visualizadas como políticas sociales valiosas para una distribución de recursos más justa hace faltar ser del mismo signo político que el de la Presidenta. Este Gobierno que no es del mismo signo político que el de la Presidenta, ni lo será, reconoce en el Gobierno nacional a un Gobierno que ha incorporado a Tierra del Fuego como una provincia más dentro del federalismo. No como una provincia marginal, sino prestándole la atención que entendemos nuestra provincia merecía”, apuntó.
Una transmisión para el olvido
La demora de la Gobernadora en retornar a Ushuaia tras haber inaugurado el ciclo lectivo en Río Grande y algunos problemas técnicos para poder trasmitir en vivo por televisión el discurso de la mandataria ocasionaron un retraso de una hora en el inicio de la sesión inaugural del XXVIII período de sesiones ordinarias de la Legislatura fueguina. Ello motivó que la alocución de Ríos iniciara de manera casi simultánea con la de la Presidenta de la Nación ante el Congreso, por lo que las autoridades fueguinas resolvieron no respetar la cadena nacional para priorizar la difusión de lo que ocurría durante el mediodía de ayer en la Casa de la Cultura de la capital fueguina.
Al margen de esta decisión, la transmisión presentó severas deficiencias técnicas que hicieron que resulte imposible para la audiencia entender algunas de las definiciones dadas por Ríos.
Repercusiones
Como resulta habitual, el discurso de Ríos generó reacciones diversas dentro del Parlamento. El oficialista Fabio Marinello consideró que las palabras de la Gobernadora fueron “impecables”, a la vez que destacó la “sinceridad y honestidad” en el repaso de la gestión de Gobierno.
Por su parte, el parlamentario del FPV y precandidato a la gobernación por el PJ, Adrián Fernández, calificó la alocución de la mandataria como “un mensaje con contenido y tenor de campaña”. De todas maneras se mostró satisfecho por el “reconocimiento a Nación. Es meritorio que la Gobernadora reconozca lo que el gobierno central ha generado y el impacto que ha tenido en la sociedad de Tierra del Fuego” sostuvo.
En tanto desde la bancada de Encuentro Popular (ex ARI), Elida Deheza sostuvo que se trató de un “balance personal, de estos cuatro años de gestión”. Coincidió con Ríos en afirmar que los hechos que se produjeron en la provincia son el resultado de un trabajo colectivo, dado que “compañeros nuestros, que hoy militan en Encuentro Popular, han sido partícipes necesarios para que esas cosas se pudieran haber concretado”. Sobre el diálogo que la gestión mantuvo con la administración nacional, la integrante de la bancada del ARI dijo que le consta que, el Gobierno central, tuvo “una mirada particular” con Tierra del Fuego.
En ese sentido reconoció que la buena relación entre ambas administraciones permitió que la provincia “haya podido sortear tres años durísimos, porque cuando llegamos, esto era el infierno, pero sin Nación no hubiéramos podido salir de esto”.
Comentá la nota